El FMI premia a la Eurozona pero penaliza a EE UU y Reino Unido

Sede del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington. :: josé luis magana / EP/
Sede del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington. :: josé luis magana / EP

La política aislacionista y el 'brexit' pasan factura a Washington y Londres, mientras España lidera el crecimiento de las economías desarrolladas

J. A. BRAVO

madrid. La economía mundial continúa recuperándose «a paso firme» tras los rigores de la gran crisis iniciada en 2008, pero no todos están contribuyendo por igual. Así lo apunta el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus últimas previsiones, con las que sitúa a la Eurozona dentro de la clase de los buenos alumnos mientras que, por el contrario, deja a Estados Unidos -aún la primera potencia mundial con un Producto Interior Bruto (PIB) anual superior a los 16,77 billones de euros, 6,6 billones por encima de su gran rival, China- entre los suspensos.

La culpa, a juicio de los técnicos del Fondo, recae en las políticas aparentemente erráticas de la Administración presidida por Donald Trump, dado que no termina de concretarse su plan de estímulos y, por ahora, todo queda en promesas genéricas. Por eso, apunta Maurice Obstfeld, economista jefe del organismo, «a corto plazo es menos probable que su política fiscal sea expansionista».

Por ello, y sin obviar tampoco los efectos negativos que pueda tener su política comercial aislacionista, el FMI castiga a EE UU con un descenso de dos y cuatro décimas, respectivamente, en su estimación de crecimiento para 2017 y 2018, ahora rebajada al 2,1% para ese bienio, claramente lejos de la horquilla de entre el 3% y el 4% que había anticipado el propio presidente Trump.

Es un recorte «importante», admitió ayer Obstfeld, sobre todo si se compara con una China que no perderá fuelle y mantendrá una subida anual del 6,7% en su PIB este año, aunque el próximo se moderará de forma ligera hasta el 6,4%. Brasil y México, por el contrario, sí mejorarían sus tasas entre las economías emergentes, en especial en 2018 cuando el avance promedio de estos territorios llegue al 4,5%: un 2% la primera y un 1,3% la segunda, que dejará atrás así su recesión al igual que harán Argentina y Rusia.

De hecho, el organismo da por hecho la salida de ese túnel en Latinoamérica, con un crecimiento del 1% en 2017 y el 1,9% en 2018, pero seguirá «por debajo del potencial».

Con todo, en el Fondo sostienen que los riesgos para la economía mundial, de la que se espera un aumento del 3,5% para el ejercicio actual y un 3,6% para el siguiente -en línea con los cálculos que ya manejaba a principios de año-, se encuentran «más bien equilibrados» e incluso «atenuados» para el caso de las consideradas economías avanzadas, con una tasa media del 2%. Entre esas buenas alumnas del PIB sitúa a Canadá (2,5%), seguida de Europa y de forma más acusada al euro.

De los socios de la moneda europea espera una expansión que, como promedio, sería del 1,9% en 2017 y el 1,7% en 2018. En esa línea están sus dos grandes potencias, Alemania (1,9% este año) y Francia (1,5%), por encima de Italia (1,3%). Para el FMI su comportamiento resulta «sorprendentemente positiva», con mención especial para España, que lograría la mayor alza entre las economías desarrolladas delante de Canadá.

El PIB español, según el FMI, crecerá un 3,1% este año y un 2,4% el próximo, más de lo que anticipaban está primavera la Comisión Europea y la OCDE. Su cálculo está en línea con el Banco de España (3,1% y 2,5%) y el Gobierno (3% y 2,6%).

Europa parece acusar así menos los efectos del 'brexit' que el Reino Unido, del que se espera que crezca un 1,7% en 2017 y un 1,5% en 2018, tres décimas menos de lo esperado.

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