Las pensiones se revalorizaron el doble que los salarios durante la crisis

El poder adquisitivo de los jubilados se incrementó más de dos puntos, mientras que los asalariados perdieron 3,3 puntos

LUCÍA PALACIOS MADRID.

Los pensionistas siguen en pie de guerra. Ayer mismo centenares de miles de personas se manifestaron por las principales ciudades españolas por la «subida de mierda» de estas prestaciones -tal y como califica el sindicato UGT a ese alza mínima del 0,25% que durante los últimos cinco años vienen soportando los jubilados-. Exigen que sus nóminas se revaloricen al menos en función del IPC, por lo que en lugar de subir un 0,25% tendrían que haberse elevado un 1,6% (la inflación prevista para este año), o en términos más claros, que en lugar de una subida de 2,3 euros al mes de la pensión media quieren que sea de 14,8 euros.

Sus argumentos es que están perdiendo poder adquisitivo. Y así ha sido en estos dos últimos años, puesto que los precios subieron un 1,10% en 2017 (con datos del IPC del mes de diciembre) y un 1,6% en 2016. Así pues, desde 2016 han perdido 2,2 puntos de capacidad de compra, a lo que sumarán otro 1,35 este año si el Gobierno no accede a sus reivindicaciones.

Sin embargo, si se analizan los últimos diez años, los pensionistas no solo no han perdido capacidad de compra, sino que han ganado casi un punto porcentual (concretamente 0,96 puntos), lo que viene a confirmar que los jubilados han soportado mejor la crisis que los asalariados, que sí se han visto seriamente afectados por una devaluación de sus ingresos en los peores años de la recesión.

Cuatro de cada diez jubilados cobran menos que el salario mínimo, es decir, menos de 735 euros al mes

Así por ejemplo, el salario más frecuente en 2015 (año más reciente del que INE aporta datos) se situó en 16.498 euros brutos al año, lo que supone una subida del 6,5% respecto a 2008 (no hay datos anteriores), frente a la revalorización del 12% de las pensiones en ese periodo; sin embargo, los precios en ese periodo crecieron un 9,8%, por lo que perdieron 3,3 puntos de capacidad de compra, mientras que los mayores ganaron 2,13 puntos.

Peor parado sale todavía si se analiza la evolución del salario medio en ese periodo (2008-2015), puesto que en este caso se incrementó apenas un 5,58% hasta los 23.106 euros brutos al año, menos de la mitad de lo que se revalorización las pensiones, por lo que los asalariados perdieron durante la crisis 4,2 puntos de poder adquisitivo.

Lo que sí es una realidad es que los pensionistas han perdido 1,4 puntos de poder adquisitivo desde que el Gobierno de Mariano Rajoy entró en La Moncloa, ya que en los dos primeros años revalorizó las pensiones un 1% de forma general (las mínimas se incrementaron un 2,9% en 2012 y un 2% en 2013) y después se han visto abocadas al alza mínima del 0,25%, lo que da una subida media del 3,5%, mientras que la inflación creció desde 2012 casi un 5% (tomando como referencia el dato de diciembre).

En cualquier caso, es siempre mejor mirar al futuro que al pasado. Y todo indica que será un futuro más negro. Porque, si todo sigue su curso y no se retoca el índice de revalorización de las pensiones, estas prestaciones se seguirán incrementando apenas un 0,25% -puesto que es más que improbable que se haya corregido el déficit del sistema-, mientras que los precios crecerán más de un 1,5% anual (la previsión del Gobierno es un IPC del 1,6% en 2018 y del 1,7% en los dos próximos años). Eso significa que en apenas un lustro los mayores habrán perdido 6,25 puntos de poder adquisitivo, y eso calculando por lo bajo. En definitiva, que en diez años los mayores tendrán 12 puntos menos de capacidad de compra. Y eso sin sumarle otro mecanismo de ajuste de las pensiones, el factor de sostenibilidad, que entrará en vigor el próximo 1 de enero y supondrá un recorte de 75 euros de media para los nuevos jubilados.

Y es que más de la mitad de los pensionistas cobran menos que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), esto es, 735 euros al mes repartidos en 14 pagas, una cantidad que hasta los propios empresarios consideran insuficiente para mantener una vida digna. «Con 800 euros no se puede llegar a fin de mes», admitió el presidente de la CEOE, Juan Rosell, el pasado verano. Sin embargo, casi cinco millones de pensiones son inferiores a 10.300 euros brutos al año. Bien es verdad que aquí están incluidas prestaciones como orfandad, incapacidad permanente o favor de familiares, pero también es cierto que cuatro de cada diez jubilados (esta prestación es la de mayor cuantía del sistema) cobran 735 euros al mes o menos, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. No obstante, cabe resaltar que en estos tramos se sitúan aquellas personas que han cotizado el mínimo de años necesarios para acceder a una pensión por jubilación (15 años como mínimo), con lo que su base reguladora se reduce a la mitad, y que habrán cotizado por el mínimo o poco más.

Menos de 1.000 euros

Y es que casi uno de cada cinco jubilados (1,1 millones) tiene unos ingresos mensuales de entre 600 y 650 euros. Se trata prácticamente del mismo número de jubilados que cobran más de 2.000 euros cada mes (un 18,8% del total). A su vez, siete de cada diez pensionistas cobran una pensión inferior a 1.000 euros, seis de cada diez si se circunscribe a la jubilación. En este sentido, UGT está llevando a cabo una campaña para reclamar una pensión mínima de 1.000 euros, al igual que han hecho con el salario mínimo, cifra en la que cuantifican está el mínimo de subsistencia. A este respecto, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció el pasado miércoles en el pleno monográfico celebrado en el Congreso que mejorará las pensiones mínimas y las de viudedad en los próximos Presupuestos Generales, si es que se llegan a aprobar.

Si se establece la barrera en los 1.200 euros mensuales (teniendo e cuenta que el sueldo más frecuente se sitúa en los 1.174 euros), solo uno de cada tres jubilados cuenta con una prestación superior al salario más habitual en España.

De cualquier modo, la pensión media del sistema se situó al finalizar 2017 en 920 euros al mes, cuantía que se incrementa hasta los 1.063 euros para los jubilados, lo que supone una subida del 39,8% en la última década (en 2007 la pensión media de jubilación se situaba en 760 euros). Esto no se debe a la revalorización de las prestaciones, sino a que los nuevos pensionistas tienen unas prestaciones significativamente superiores. Y es que la entrada de nuevos pensionistas supondrá un gasto extra al sistema de 3.800 millones de euros al año.

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