Cuando el PP pedía que los pensionistas no perdieran su poder adquisitivo

Mariano Rajoy, en los pasillo del Congreso. :: p. campos / EFE/
Mariano Rajoy, en los pasillo del Congreso. :: p. campos / EFE

El debate de mañana supondrá un cambio de papeles con el PSOE, que en 2011 era el que exigía «responsabilidad» para apoyar su congelación

L. PALACIOS / J. CAMARERO

madrid. «Tengo una propuesta para que las pensiones se revaloricen según el índice del coste de la vida el año que viene, tal y como dice la ley y tal y como se acordó hace 15 años en el Pacto de Toledo». Aunque resulten extrañas, son declaraciones del ahora presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, antes de las elecciones de 2011, que le llevaron a La Moncloa. Al otro lado del ring, el entonces presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, intentaba justificar una medida -la congelación de las pensiones, salvo las mínimas y las no contributivas- que rompía con sus compromisos electorales. «Lo haré cueste lo que cueste, me cueste lo que me cueste», aseveró en el debate del Estado de la Nación, en junio de 2010.

La vida política está repleta de contradicciones, las que separan una bancada de otra en la Cámara baja, incluso en el tema de las pensiones. Mañana será el momento de comprobarlo en el pleno monográfico convocado tras las últimas protestas de los jubilados. Siete años después del debate que enfrentó ambas posiciones, las tornas han girado 180 grados. Rajoy apela ahora a la «responsabilidad» para mantener la subida de las pensiones en el 0,25%, independientemente de la inflación, hasta que las cuentas de la Seguridad Social se recuperen.

Hace siete años, Zapatero, acosado por el déficit público, que llegó a superar el 9% del PIB, admitía que con la congelación de las prestaciones pedía «un esfuerzo» a los pensionistas. Aunque justificaba que antes habían subido un 24% desde que accedió al poder. El Gobierno sacó adelante su propuesta de recortes -no solo en pensiones- por la mínima, con el único apoyo del grupo parlamentario socialista, en al que ya se encontraba el actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, hoy crítico con la política del PP. Zapatero instaba a esa responsabilidad en su discurso de hace siete años. «Voy a ejercer al máximo este principio, que es el que se exige a un gobernante», indicó. Apenas seis meses después, perdió las elecciones generales.

Durante aquella campaña electoral, tanto el líder del PP como sus dirigentes se erigieron como defensores de los pensionistas acusando al PSOE de hacer perder a los mayores poder adquisitivo. En su programa se recogía el compromiso a mantener el poder adquisitivo de las pensiones. Ya en 2008, Rajoy acusó a Zapatero de elevar estas prestaciones muy por debajo de lo que habían aumentado los alimentos, como los huevos, el pollo, el pan... Y recordó que esa era «una línea roja» del PP. «Con este tema no se juega», atacaba el líder popular al socialista, asegurando que «las pensiones, porque había un gran acuerdo nacional, siempre se iban a revalorizar según el índice del coste de la vida». Incluso Soraya Sáenz de Santamaría, recién llegada a la vicepresidencia, afirmó: «Las pensiones se ajustarán a la subida de la vida, efectivamente». Ahora ya no defienden ligarlas al IPC.

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