La patronal rechaza la cláusula de revisión salarial por ser «antigua»

El líder de CC OO exige su inclusión en la negociación colectiva o una flexibilización de las bandas que fijarán las subidas de sueldos

J. M. CAMARERO

madrid. Los empresarios no están dispuestos a asumir el que parece ser el principal escollo en las conversaciones con los sindicatos para liquidar la negociación colectiva antes de que llegue el mes de agosto: la cláusula de revisión salarial. Esto es, la posibilidad de que los sueldos se incrementen en mayor medida si la inflación se sitúa por encima de un nivel determinado, que posiblemente sería el 2%.

Para el vicepresidente de la CEOE, Antonio Garamendi, esta cláusula «es un concepto antiguo que no tiene sentido en el mundo actual». El también presidente de Cepyme considera que no se puede hablar de esta medida en un contexto en el que la inflación no es una preocupación económica.

No opina lo mismo el recién elegido secretario general de Comisiones Obreras (CC OO), Unai Sordo, quien ayer admitió que aunque no está previsto que el índice de precios suba más allá de ese 2% este año, se trata de una condición que se debe incluir «como concepto a futuro», porque «es recomendable que los salarios más bajos tengan una cierta garantía de que no van a perder poder adquisitivo».

Sordo recordó que los incrementos salariales que se pacten con la patronal son solo recomendaciones. Por eso, de cara a «las empresas y sectores que se encuentren menos sindicalizados» deberían contar con la cláusula de revisión salarial ligada al IPC exigida por el sindicato como medida de prevención a medio y largo plazo.

En cualquier caso, el líder sindical considera que si no se incorpora esa cláusula «todas las piezas pueden moverse». Es decir, que los empresarios tendrán que acceder a modificar las bandas que se están negociando ahora y que sitúan el crecimiento de los sueldos entre un 1,5% y un 2%, en el caso de la propuesta de la patronal, frente a un 1,8% y un 3% para los sindicatos.

La negociación colectiva afronta su última fase de conversaciones con ambas partes dispuestas a llegar a un acuerdo a finales de mes. Mas allá del verano «no tiene sentido», según Unai Sordo, porque se trata de recomendaciones salariales para 2017. «Si no se logra antes, sería un pacto de cartón piedra porque no tendría viabilidad para los convenios que quedan por negociar en el segundo semestre», afirmó. La media de los acuerdos sectoriales y empresariales para fijar subidas salariales ha derivado en un incremento medio de los sueldos de un 1,27%, según el último dato del Ministerio de Empleo.

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