El 72% de las plazas de empleo público de este año serán de libre acceso

El 40% de las nueva oferta de funcionarios en Hacienda reforzarán la inspección tributaria

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

La oferta de empleo público aprobada por el Ejecutivo supone un récord tras ocho años de recesión y posterior recuperación económica: tres cuartas partes de las plazas que se convoquen serán por la vía de acceso libre, esto es, sin necesidad de haber trabajado antes en la Administración para optar a ese trabajo. En concreto, de las 28.249 plazas -las de esta convocatoria de julio más las anunciadas el pasado mes de marzo, ligadas a seguridad, sanidad y educación- ascienden a 20.451 el número de empleos que se unirán a la Administración por esta modalidad, frente a los 7.798 que lo harán por promoción interna. Por comparar, en 2012, el peor año para el trabajo en el sector público, la tasa que representaba el acceso libre cayó al 26% de todas las convocatorias, frente al 82% en que se llegó a situar hasta el año 2008.

La lupa de Hacienda será aún más potente en los próximos ejercicios fiscales, cuando se incorporen a la Agencia Tributaria los nuevos puestos ligados a labores de rastreo e investigación de prácticas fraudulentas, como consecuencia de la oferta pública de empleo que ayer aprobó definitivamente el Gobierno. Porque el 41% de los 2.150 funcionarios que comiencen a trabajar en el fisco lo harán como inspectores o como técnicos de Hacienda. En concreto, se convocarán 896 puestos para este ejercicio y el próximo, a partes iguales: 180 plazas nuevas en la escala superior -90 en cada año-, y otras 716 en la intermedia -358 en 2017 y otras tantas en 2018-, según indican desde la organización sindical Gestha.

Para este ejercicio, habría que sumar los puestos convocados en promoción interna -empleados que aspiran a consolidar su puesto-, y que ascenderán a 51 plazas en el caso de los inspectores y otras 130 para los técnicos. De cara a 2018, por esta vía accederían un número similar de perfiles, según las estimaciones de los sindicatos. En total, entre incorporaciones y consolidaciones confirmadas, serían 1.077 los funcionarios ligados a labores de inspección que se sumarán a la Agencia Tributaria.

El incremento de las funciones antifraude ocupará una buena parte de este reforzamiento de la plantilla de la Agencia Tributaria, que también verá cómo otras áreas incrementan su número de trabajadores entre 2017 y 2018: habrá 800 plazas nuevas para agentes de la Hacienda Pública, más 130 de promoción interna este año; y 454 puestos para el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), más 33 de interinos para este ejercicio.

A pesar del refuerzo, la plantilla de la Agencia Tributaria será aún menor de la que tenía en 2009De todas las convocatorias de empleo público de este año, el 72% de las plazas serán de acceso libre

Sin embargo, desde Gestha recuerdan que todos estos 2.500 funcionarios no se unirán a corto plazo. Es más, no será hasta finalizado 2019 cuando acaben los procesos de oposición, por lo que, en realidad, «apenas aumentará la plantilla ya que hasta 2019 se estima que unos 2.000 empleados del organismo causen baja por jubilación, excedencias u otras causas». Destacan que el aumento neto de plantilla «será inferior» al publicitado por el Ejecutivo.

Estas incorporaciones supondrán un aumento de la plantilla de Hacienda del 8,5% hasta alcanzar las 27.400 plazas, cuando se completen los procesos de selección. Sin embargo, esta cifra no llegará a superar aún la de efectivos que tenía Hacienda antes de que comenzara la crisis. En 2009, la plantilla de la Agencia Tributaria superaba los 27.700 efectivos, aunque después cayó hasta por debajo de los 25.000 a finales del año pasado, en lo que parece suponer un punto de inflexión, después de las últimas convocatorias con las que se incrementará el número de empleados.

Con este aumento, los servicios de Hacienda se convierten en el principal receptor de nuevos puestos de trabajo que la Administración llevará a cabo durante los dos próximos años hasta completar los 4.282 ciudadanos que se incorporarán al sector público. El resto, hasta las 16.000 serán de carácter ordinario.

La oferta de empleo público aprobada por el Ejecutivo supone otro récord tras ocho años de recesión y posterior recuperación económica: tres cuartas partes de las plazas que se convoquen serán por la vía de acceso libre, esto es, sin necesidad de haber trabajado antes en la Administración para optar a ese trabajo. En concreto, de las 28.249 plazas -las de esta convocatoria de julio más las anunciadas el pasado mes de marzo, ligadas a seguridad, sanidad y educación- ascienden a 20.451 el número de empleos que se unirán a la Administración por esta modalidad, frente a los 7.798 que lo harán por promoción interna. Por comparar, en 2012, el peor año para el trabajo en el sector público, la tasa que representaba el acceso libre cayó al 26% de todas las convocatorias, frente al 82% en que se llegó a situar hasta el año 2008.

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