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El gas natural, hacia una economía baja en carbono

El gas natural, hacia una economía baja en carbono
El gas natural es la fuente de energía más limpia, menos contaminante y con menor contenido en carbono de todos los combustibles tradicionales
SUR

Para entender la dimensión del problema de la contaminación del aire en las ciudades conviene tener presentes algunos datos. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 400.000 personas mueren prematuramente cada año en la Unión Europea por la mala calidad del aire y varios millones padecen enfermedades respiratorias y cardiovasculares provocadas por la contaminación. Además, el 92% de la población mundial vive en lugares donde no se respetan las directrices de la OMS sobre la calidad del aire.

"12,6 millones personas mueren cada año por exposición a factores de riesgo medioambientales, especialmente la contaminación. De ahí que la movilidad sostenible, junto a la gestión de residuos eficientes, sea la base para un aire saludable y de calidad en las ciudades", señalaba la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de OMS, Maria Neira, durante el Congreso Anual de la Asociación Ibérica del GAS NATURAL para la Movilidad (GASNAM), en marzo de este año.

Mejora la calidad del aire y combate el efecto invernadero

La calidad del aire de cada localidad, aunque depende exclusivamente de dicho municipio, se ve perjudicada principalmente por tres motivos: el transporte, la calefacción doméstica y los procesos industriales peri-urbanos. Por lo que mejorar la calidad del aire urbano sólo será posible, según los expertos, a través de tres vectores: disminución de las emisiones de CO de todas las energías convencionales, la reducción drástica de SOx y NOx, origen del smog urbano; y una reducción de emisiones de partículas sólidas PM10, dañinas para la salud.

El gas natural es la fuente de energía más limpia, menos contaminante y con menor contenido en carbono de todos los combustibles tradicionales, por lo que toma una especial importancia para la reducción de las emisiones de agentes contaminantes y para la mejora de la calidad del aire. En comparación con otros combustibles, el gas natural reduce considerablemente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y casi completamente las emisiones de partículas en suspensión y dióxido de azufre (SOx), principales causantes de problemas de salud respiratorios.

Más allá de la calidad del aire, el gas natural contribuye a la lucha contra el cambio climático puesto que reduce un 25% las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal causante del efecto invernadero.

El gas natural, la mejor alternativa

El gas natural, además, puede desempeñar un papel decisivo en la transición energética para lograr un sistema bajo en emisiones de carbono, a través de iniciativas como la cogeneración en industrias y en el sector residencial, como fuente de energía que sirva de respaldo de las energías renovables, así como su uso en el transporte terrestre y marítimo, según señalan varios expertos e informes sobre la materia.

Según el informe El papel del gas natural en una economía española baja en emisiones, elaborado por KPMG en colaboración con Sedigas: “El gas natural ofrece ventajas singulares respecto a otras fuentes de energía, siendo además una de las tecnologías más eficientes económicamente”. Los beneficios de una mayor penetración del gas natural en el mix energético podrían resumirse, según el mismo estudio, en cuatro grandes puntos:

1) Mejora medioambiental: La polución es un problema que afecta a todas las ciudades. Recientemente en Madrid se impusieron severas restricciones de tráfico por haber superado el límite de partículas en el aire. Y no son infrecuentes los episodios de contaminación en otras ciudades españolas.

“El gas natural toma una especial importancia para la reducción de las emisiones de agentes contaminantes y para la mejora de la calidad del aire”, señalaba Alberto Orío-Hernández, jefe de área de calidad del aire del Ministerio de Agricultura en el XVIII Encuentro Especializado del Sector Gasista Español.

Así, en comparación con otros combustibles, el gas natural mejora la calidad del aire global y local porque reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), partículas en suspensión y dióxido de azufre, gases causantes de problemas de salud respiratorios. Asimismo, el gas natural reduce también un 25% las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal causante del efecto invernadero.

En la ciudad de Barcelona, por ejemplo, se prohibirá la circulación a un millón de coches contaminantes a partir del 2020, durante episodios de alta polución, dentro de un paquete de 58 medidas para mejorar la calidad del aire y la salud de las personas, tal como ha anunciado recientemente el Ayuntamiento de la Ciudad Condal.

Los vehículos a gas natural no se verán afectados por esta medida, y podrán circular con libertad, toda vez que soliciten a la Dirección General de Tráfico la etiqueta que acredite el impacto ambiental de sus emisiones. Esto es porque el gas es un combustible limpio y el transporte urbano se puede beneficiar de ello.

2) Permite la penetración de renovables: Los ciclos combinados son centrales de generación de energía eléctrica en las que se transforma la energía térmica del gas natural en electricidad. Según el informe, la alta capacidad instalada de ciclos combinados en España (25,3 GW) permite que instalando solamente entre 5,5 y 10 GW adicionales, se podría cumplir el objetivo de implementación de las renovables en el horizonte 2030 sin aumentar las emisiones de CO2.

3) Favorece la competitividad del sector industrial: El gas natural presenta una gran variedad de ventajas en el sector industrial. Tiene un alto poder calorífico, con lo que reduce la cantidad de combustible necesario de las industrias; no requiere inversión en almacenaje, al contrario que otras tecnologías como la biomasa, el petróleo o el carbón; tampoco requiere preparación, a diferencia del petróleo o el carbón; es flexible, porque permite a las industrias arranques y paradas de forma rápida; y también aumenta la eficiencia energética puesto que las industrias con cogeneración aprovechan el calor para generar también electricidad.

Históricamente, el consumo de gas natural en la industria presenta una cuota entre el 40-44% del consumo total de la industria, por lo que preservar estos niveles de consumo en el sector industrial español impulsaría y garantizaría la competitividad de la economía española.

4) Garantiza la seguridad de suministro: España dispone de una importante infraestructura gasista así como una gran diversificación de fuentes de abastecimiento de gas natural, dos factores que garantizan la seguridad del suministro energético.

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