Los concesionarios de coches meten la directa hacia la concentración

Los concesionarios de coches meten la directa hacia la concentración
  • Cinco grupos familiares y una multinacional se reparten la mayor parte del negocio en Málaga, donde la liquidación de Guarnieri se ha sumado al goteo de cierres con la crisis

Hace unos ocho años, la industria de la venta de automóviles en Málaga vivía con sorpresa la llegada de nuevos actores en un mercado tradicionalmente dominado por unos pocos. Por aquel entonces, los concesionarios de R Benet, Imsa y Guarnieri contaban respectivamente con la exclusividad de Mercedes, Audi y BMW, marcas que empezaron a abrir segundas concesiones.Era una época dulce, cuando los coches de gama alta todavía no eran un deseo inalcanzable para la clase media, y sus distribuidores podían permitirse invertir dinero para tomar posiciones en el competitivo circuito de Málaga y la Costa del Sol.

Hoy, R Benet es Ibericar Benet, empresa que se reparten el gran grupo portugués de automoción Salvador Caetano y Mapfre, mientras que Imsa y Guarnieri han desaparecido del mapa de un sector que tiende cada vez más a atomizarse por las circunstancias económicas. Los monopolios que se evitaron con cambios en la legislación vuelven por la crisis, que ha reducido el tamaño de una tarta cuyo mayor trozo se reparten, en el caso de Málaga, cinco empresas familiares y alguna multinacional (Ibericar).

«Ha habido un proceso de concentración natural porque estamos en un negocio de economías de escala y es la única forma de que te salgan las cuentas», reflexiona Juan Peña, presidente de la Asociación Malagueña de Automoción (AMA). Esta misma semana se conocía la entrada en liquidación de Guarnieri, la firma fundada en 1974 por el piloto italiano Guido Guarnieri y que se convirtió en el primer concesionario de BMW en Andalucía.

Era la crónica de una muerte anunciada desde que hace ya más de un año cesara su actividad tras entrar en concurso de acreedores y perder la concesión de la marca alemana. Atrás quedaban los años gloriosos en los que Guarnieri se consolidó como el gran concesionario de coches y motos de lujo de la Costa, con puntos de venta en la capital y en Marbella.

Su caso ha sido el último de un goteo de cierres que se han sucedido desde el inicio de la crisis por toda la provincia. En la capital ha habido algunos sonados como el de Central Motor, el concesionario que se dividió en dos patas para la distribución de Kia y de Chevrolet.

La de Kia fue la primera en echar la persiana, mientras que la segunda se ha reciclado para atender varias marcas (Chevrolet ha anunciado su salida del mercado español este año).

Otro proyecto que acabó zozobrando fue el de Nevauto, cuyo concesionario de BMW y Mini supuso la irrupción en Málaga del grupo empresarial granadino J. J. Consulting. Aquel punto de venta, que ocupaba las instalaciones del antiguo Autosol 21, estaba a llamado a ser la punta de lanza de un ambicioso plan de esta compañía en la capital, donde pretendía levantar un parque empresarial y automovilístico en los terrenos de la antigua Azucarera. Nevauto acabaría cerrando no solo su concesionario de Málaga, sino también toda su red de Granada.

Otro grupo andaluz en apuros, en este caso el cordobés Sánchez-Ramade, también terminaría deshaciéndose de su concesionario malagueño de Audi, que controlaba desde que en 2005 comprara la sociedad Imsa, servicio oficial de esta marca. Diferente fue el caso de Canales y Lumbreras, que en 2011 vendió su explotación de Nissan después de 50 años en la brecha.

La salida de Nevauto, Imsa y Canales y Lumbreras del mercado guardan una cosa en común: sus puntos de venta fueron absorbidos por el grupo malagueño Safamotor, el que más ha ampliado su negocio en los últimos años. En otros lugares de la provincia también se han sucedido los cierres. El más llamativo fue el de Rilke Motor, concesionario de Ford, que cerró en 2012 su establecimiento de Marbella después de casi cuatro décadas como único punto de venta de la marca norteamericana en la ciudad.

«Ha habido muchos pequeños que han caído, pero también muchos concesionarios que han dejado de serlo y se han convertido en agentes. Es decir, ya no compran al fabricante, sino a otros concesionarios. En la capital hay algún caso, pero sobre todo en los pueblos», explica el presidente de AMA.

Según los datos de esta patronal, en la provincia de Málaga el sector de la automoción genera aproximadamente unos 3.500 empleos directos, la mitad de los que se calculaba que había en 2006, antes de la crisis. La cifra de concesionarios se sitúa en torno a los 70, aunque muchos de ellos pertenecen a los mismos dueños.

Los más fuertes

Las empresas que controlan el mercado malagueño se pueden contar con los dedos de una mano y sus protagonistas apenas han variado desde antes incluso de las vacas flacas. En 2003, Ibericar se integró dentro del grupo Salvador Caetano y en 2006 constituyeron una ‘joint venture’ con Mapfre. En Málaga cuenta con las concesiones de Mercedes ySmart (Ibericar Benet) y Kia (IbericarMóvil), con la Ciudad del Automóvil de San Julián como central de ventas. Este mismo año abrieron un concesionario Peugeot en Marbella con sucursales en Málaga y Fuengirola (Ibericar Motors).

Con más de 40 años de historia, Safamotor es probablemente el grupo más grande y, también, el que más ha crecido en los últimos años, ocupando muchos huecos que han aparecido con la crisis. Tiene la exclusividad en toda Málaga de BMW, Audi y Porsche, y su red de concesionarios abarca también Volkswagen, Seat, Skoda, Mini, Nissan y Mitsubishi. Sus instalaciones se ubican en la capital, Fuengirola, Mijas y Marbella, y hace un año abrieron concesionarios de Audi y Volkswagen en Córdoba.

La familia Nieto es desde hace décadas la otra gran dominadora del sector en Málaga, aunque el negocio se lo reparten dos ramas. El grupo Nieto Adame cuenta con cinco concesionarios: Garum Motor (Ford), Fimálaga (Fiat, Alfa Romeo e Infiniti), Automóviles Nieto (Opel, Subaru, SsangYong y Saab), Vespamalaga (multimarca de motocicletas) y Karavan (multimarca de coches de ocasión y de caravanas).Además, tiene puntos de venta en Almería y Granada.

El grupo Nieto Segura, por su parte, controla Bensauto (Mercedes Benz), Gálvez Motor (Opel) yCemauto (Peugeot), todos ellos en Málaga capital.

Por otro lado, la familia Molina es desde hace años la distribuidora de Renault y de Dacia a través de Tahermo, empresa nacida en los 70 y que cuenta con una delegación en Rincón de la Victoria. Los mismos propietarios abrieron en 2003 Dismoauto, concesionario oficial de Skoda en la avenida de Los Guindos.

Los dueños de Autovisa (Ford) y Koni Motor (Mazda), y de Honda y el multimarca Motor Factory son otros actores relevantes del sector malagueño de la automoción, que ha visto cómo en los últimos siete años el volumen de ventas se ha reducido prácticamente a un tercio, según estimaciones de AMA, donde, no obstante, observan algunos síntomas de recuperación. «Se ha parado la tendencia que había de destrucción de empleo, y en algunos casos se han incrementado las plantillas, aunque tímidamente», revela Juan Peña.

Los buenos resultados del Plan Pive han dado lugar a un crecimiento notable de la facturación, hasta el punto de que se prevé cerrar 2014 con un 20% más de matriculaciones en Málaga.