S&P amenaza con dejar la nota de la deuda catalana a un paso de la quiebra si persisten las «tensiones políticas»

S&P amenaza con dejar la nota de la deuda catalana a un paso de la quiebra si persisten las «tensiones políticas»

La agencia estadounidense de ‘rating’ advierte de que «la escalada del conflicto» podría «socavar la eficacia del apoyo financiero» que le presta el Gobierno

J. A. BRAVO / D. VALERAMadrid

Era de esperar, y no ha tardado. La agencia de calificación Standard and Poor’s ha advertido de que si no se reducen las «tensiones políticas» entre el Gobierno central y la Generalitat podría llegar a bajar «por uno o más puntos» la calificación crediticia de la deuda catalana. Según anunció a última hora de este miércoles, lo haría el próximo 24 de noviembre cuando toca revisar su nota, justo un año después de su último descenso hasta la referencia actual. De momento, la sitúa en perspectiva negativa.

La firma estadounidense ya lanzó otro aviso sobre vinculado a este tema la semana pasada, esa vez sobre el ‘rating’ de España. Aunque entonces dijo que el problema «no afecta a la perspectiva de calificación a largo plazo» –seguirá en BBB+ y con revisión positiva–, sí señaló que «podría afectar a la confianza de las empresas y los inversores, y debilitar las expectativas de crecimiento de la economía española».

Pero a Cataluña, ya situada en lo que se considera bono basura –su B+/B actual es la nota más baja de todas las autonomías–, le previene de que si «la escalada del conflicto» persiste «podría poner en tela de juicio la refinanciación plena y oportuna de los instrumentos de deuda a corto plazo» de los que se viene beneficiando esa comunidad, e incluso «socavar la eficacia del apoyo financiero» que le viene prestando el Gobierno, por ejemplo, a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Por eso, salvo que tenga una “clara indicación” de que la «confrontación política» deja de subir -y ellos estiman que, por el contrario, “ha aumentado” tras el remedo de referéndum del domingo pasado-, podrían descender su nota hasta C, solo a un último paso del temido D (‘default’), esto es, la quiebra técnica. “Cataluña –insisten- sigue dependiendo de los fondos del Gobierno central para pagar su deuda a largo plazo y financiar sus déficits”, aunque por ahora creen que éste “sigue comprometido a proporcionar liquidez y apoyo financiero”.

“Nuestro escenario base -apuntan los analistas de S&P- sigue siendo que Cataluña continuará siendo una parte de España”. Pero advierten, “sin embargo”, que “no podemos descartar que la eficacia de la cooperación financiera” entre ambos gobiernos “podrían debilitarse en los próximos meses”. De momento, aprecia “riesgo” de que la escalada actual “pueda afectar a la coordinación y la comunicación” entre los dos, lo cual -enfatizan- “resulta esencial” para que dicha comunidad “pueda cumplir sus obligaciones de deuda en tiempo y forma”.

«Riesgo para la convivencia»

Mientras tanto, la probabilidad de que la Generalitat declare de forma unilateral la independencia en los próximos días ha desatado la alarma entre los empresarios catalanes, que temen que esta medida eleve todavía más la tensión y ponga en peligro «la convivencia». Así lo expresó este miércoles el Círculo de Economía, una institución de empresarios de gran prestigio en Cataluña.

Considera que esa declaración «sumiría al país en una situación extraordinariamente compleja y de consecuencias desconocidas pero, en cualquier caso, muy graves». En este sentido, lo ven perjudicial para «todas las opciones políticas» y, más alarmante todavía, creen que «sometería a la ciudadanía catalana, sea cual sea su sensibilidad política, a una tensión de difícil control».

El Círculo recordó que el «conflicto catalán» lleva recorrido un largo camino que «no ha incorporado la necesaria combinación de los principios democrático y de legalidad». En este sentido, resaltó que si ambos conceptos no avanzan acompasadamente «la democracia se agrieta».

Asimismo, los empresarios calificaron la realidad que vive Cataluña de «extremadamente preocupante». Criticaron también «la violencia» del 1 de octubre, en referencia a las cargas policiales que dejaron casi un millar de heridos según la Generalitat y que a su juicio «no tienen justificación». «Ha deteriorado nuestro marco de convivencia, nuestra imagen colectiva en el mundo y refleja, de manera extremadamente preocupante, la incomprensible e irracional dinámica por la que, desde hace años, se desarrolla el denominado conflicto catalán».

De hecho, en el comunicado no dudan en señalar que el camino actual supone una «amenaza de deterioro de la convivencia». Pero además, el Círculo advirtió que este escenario va acompañado de un «daño notable al mantenimiento de la recuperación económica y del empleo».

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