Un año largo de renovación en la UGT de Pepe Álvarez

Pepe Álvarez. :: efe/
Pepe Álvarez. :: efe

El dirigente asturiano anima a su «sindicato hermano» a mantener la unidad de acción porque «la suerte de ambos va muy unida»

L. PALACIOS MADRID.

«Sindicatos hermanos». Así se definen los dos principales sindicatos del país y así quieren que siga siendo en esta nueva etapa que comienza en CC OO. «La suerte de CC OO y UGT va muy unida», admitió el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, durante la despedida del que ha sido durante más de un año su compañero de fatigas, Ignacio Fernández Toxo. Hizo así hincapié -durante su discurso en el Congreso de CC OO- en que lo que hace mal una organización tiene repercusiones en el conjunto. Por eso Álvarez animó a «poner las luces largas, ver las perspectivas de futuro y centrar las energías en aquellas cosas que queremos cambiar». «Tenemos un camino largo, importante para el sindicalismo español, y nos tenemos que mover», defendió el sindicalista, que resaltó la obligación de mantener y trabajar la unidad de acción como principal valor.

Muchas cosas han cambiado desde que Pepe Álvarez tomó las riendas después de 22 años con Cándido Méndez como líder. De eso hace ya algo más de un año, cuando en el 42 Congreso de la organización fue elegido tras una ajustada votación. Transparencia y ética fueron los dos ejes sobre los que quiso construir un nuevo sindicato, dos valores importantes en un momento en que su reputación y credibilidad estaban fuertemente dañadas por los casos de corrupción que salieron a la luz, como los ERE en Andalucía, los cursos de formación o el escándalo de las tarjetas 'black'. Por eso puso en marcha el pasado mes de mayo un portal de transparencia, donde, entre otras cosas, se reflejan los ingresos y gastos de la organización. A su vez, ha establecido un código ético a sus miembros. Interesaba actuar pronto en los casos de corrupción, y así se ha hecho tras la reciente imputación de quien fuera un histórico del sindicalismo, José Ángel Fernández Villa.

Por otro lado, con Álvarez también ha comenzado un plan económico para sanear el conjunto de la organización (hay federaciones que van bien y otras, mal) y racionalizar de esta forma las cuentas. Así, se ha llevado a cabo un proceso de adelgazamiento de las estructuras para lograr mayor eficiencia y las seis federaciones que había se han reducido a tres: servicios privados, públicos e industria.

Organización interna aparte, el principal objetivo de UGT ahora es resituar al sindicato en la sociedad, reducir la desafección (ha perdido 220.000 afiliados con la crisis)y conseguir disputar a CC OO el liderazgo para situarse como el primer referente social para los trabajadores. Para ello, la gran batalla que tienen por delante es conseguir revertir los recortes y la pérdidas de derechos que se han dado en los últimos tiempos y lograr un reparto equilibrado de la riqueza. Eso, a su juicio, no se conseguirá si no se derogan las reformas laborales de Zapatero y Rajoy y la de las pensiones de 2013.

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