El juez lleva al banquillo a Rato, su cúpula, la auditora y Bankia por la salida a Bolsa

Rodrigo Rato (centro), junto a José Luis Olivas (izda.) y Francisco Verdú (dcha.) en la salida a Bolsa de Bankia en 2011. :: e. agudo/
Rodrigo Rato (centro), junto a José Luis Olivas (izda.) y Francisco Verdú (dcha.) en la salida a Bolsa de Bankia en 2011. :: e. agudo

Se enfrentan a penas de hasta cinco años por falsear las cuentas del banco al dar el salto al parqué perjudicando a miles de inversores

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

Nuevo macrojuicio a la vista por la gestión de Bankia en la crisis. El expresidente de la entidad entre 2010 y 2012, Rodrigo Rato, se sentará en el banquillo por su responsabilidad al frente del grupo en los dos ejercicios en los que puso en marcha todos los procedimientos para su salida a Bolsa, materializada en julio de 2011. Así lo ha determinado el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, en un auto en el que abre juicio oral contra el que fue vicepresidente del Gobierno hasta 2004, otros 31 miembros de su consejo de administración de la antigua caja, la firma auditora Deolitte encargada de verificar sus estados financieros y el propio banco.

Por el caso Bankia, Rato tendrá que dar explicaciones al juez -aún no se ha señalado la fecha, pero será en 2018-, pero también lo harán sus manos derechas en el grupo: el vicepresidente, José Luis Olivas y el exconsejero delegado, Francisco Verdú. Además, en los asientos de la sala de la Audiencia Nacional se situarán tres decenas de consejeros -31 más el propio Rato- entre los que se encuentran algunos rostros conocidos como el exministro de Interior, Ángel Acebes, el dirigente de Izquierda Unida de Madrid, José Antonio Moral Santín, el exsecretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez Ponga, el exdirector de la entidad, Ildefonso Sánchez-Barcoj, Arturo Fernández -en su condición de expresidente de la Confederación Empresarial de Madrid con puesto en el consejo- así como el que también fue consejero, José Manuel Fernández Norniella.

Se da la circunstancia de que sobre muchos de ellos ya pesa una condena de la propia Audiencia Nacional por el caso de las tarjetas 'black'. En febrero, el tribunal condenó a 63 directivos del banco por el uso opaco de las tarjetas de la firma. Rato fue condenado a seis años -el fallecido expresidente Miguel Blesa, a cuatro años y medio- por un delito continuado de apropiación indebida. Todos los directivos fueron acusados -sin prisión- como colaboradores. Y Sánchez-Barcoj -dos años y medio de cárcel- como cómplice.

En pocos meses se reanuda otro juicio en torno a la entidad nacionalizada después de que el juez Andreu recordara en su auto publicado ayer que a lo largo de los últimos cinco años de instrucción de la causa se han recabado indicios racionales que demuestran que los administradores de Bankia aprobaron unas cuentas maquilladas sobre la verdadera situación de la entidad que administraba y que no reflejaban la verdadera situación de la misma. Basta con recordar que en apenas seis meses de 2012, Bankia paso de publicar unas ganancias de 300 millones de euros en 2011 a reconocer unas pérdidas reales también superiores a los 3.000 millones de euros. Esta controversia obligó a forzar la salida de Rato de la presidencia y a inyectar más de 22.000 millones de euros de dinero público.

El juez mantiene la acusación por los delitos de falsedad en las cuentas públicas de 2010 y 2011, así como el delito de fraude de inversores por incluir datos falsos en el folleto informativo. Andreu entiende que al no reflejar la verdadera situación por la que pasaba la empresa antes de dar el salto a Bolsa, esto provocó un «perjuicio tanto para los inversores que posteriormente suscribieron acciones cotizadas» como para el propio Estado al indicar que el patrimonio de Bankia se ha visto mermado como consecuencia de los procedimientos civiles iniciados por los afectados que acudieron a la OPV del grupo en su momento. Fiscalía y la Abogacía del Estado solicitan una pena de cinco años de cárcel para Rato, cuatro para Olivas, tres para Fernández Norniella y dos años y siete meses para Verdú.

El Estado no se libra

Se mantiene la responsabilidad del Estado, propietario de Bankia en un 67% de su accionariado, a pesar de la «actitud colaboradora» de la entidad durante el proceso. Andreu anticipa que esta colaboración puede tener un efecto positivo como atenuante de los delitos por los que se juzga a la empresa, pero no podía sobreseerse de la causa.

En el caso de Deloitte, señala su responsabilidad penal porque, entiende, no se debe descartar la posibilidad de la participación de la auditora que al realizar la fiscalización externa de contabilidad, colabora y se presta a la formación de unas cuentas y balances falseados. Sin esa revisión de la auditora, las autoridades no hubieran permitido que el banco saliera a Bolsa, según el auto.

Solo el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya salieron exculpados en mayo de una instrucción en la que sus máximos responsables tuvieron que sentarse a declarar como imputados.

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