Japón refuerza el control de las criptomonedas tras el robo de 430 millones de euros

La firma afectada admite que los piratas se han valido de sus fallos de seguridad para sustraer 523 millones de divisas de 230.000 ciudadanos

J. M. CAMARERO

MADRID. Su peligro no solo reside en la volatilidad con la que cotizan, sino también en el bloqueo de cuentas al que se exponen y en el robo de datos que pueden realizar los piratas informáticos. Este último ha sido el problema por el que se han visto afectados unos 230.000 ciudadanos este fin de semana tras la desaparición repentina de 523 millones de unidades del NEM, una de las criptomonedas más populares de Japón -como el 'bitcoin'-, con un valor de 430 millones de euros.

La empresa afectada ha sido Coincheck, cuyos responsables se han comprometido a devolver a los afectados 88,5 yenes por moneda sustraída (unos 0,65 euros)a través de los fondos de los que dispone la compañía. El grupo ha reconocido que no guardaba el dinero de sus clientes en una 'cartera fría' -un método de almacenamiento que es inaccesible desde Internet- y que tampoco solicitaba doble contraseña para autorizar las transacciones.

Se trata del mayor 'hackeo' de divisas virtuales contabilizado en los últimos años y representa uno de los muchos agujeros asociados a este producto de inversión. Por eso, las autoridades niponas van a endurecer el control sobre este mercado. El supervisor financiero del país ha recordado la obligación que tienen los 'brokers' de monedas virtuales de registrarse en la Agencia de Servicios Financieros, una recomendación que Coincheck va a realizar en breve. Ayer mismo, el ministro de Economía, Luis de Guindos, insistió en que las divisas virtuales «no son una inversión razonable para los ahorradores», porque sus fluctuaciones no están basadas en análisis fundamentales sobre su valor.

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