Irlanda, escollo para cumplir la promesa de Schauble

El Gobierno hizo coincidir la decisión con la revisión al alza del PIB realizada por Bruselas, que loó la figura del ministro español

ADOLFO LORENTE

bruselas. Esta historia comienza en enero de 2012, en el Foro de Davos. Era el primero como ministro de Economía. El entonces titular de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, le anunció que España se quedaría sin su sillón en el comité ejecutivo del BCE cuando José Manuel González-Páramo terminase su mandato. «La primera, en la frente. Creo que todavía no he llegado a encajar esta decisión. Pero dos años después, Schauble me garantizó que la primera vacante del BCE sería para España», confiesa en su libro 'La España amenazada'. Palabra de Berlín.

Europa ha dejado muchas y profundas cicatrices en Luis de Guindos, como aquel trágala que supuso solicitar en junio de 2012 el rescate financiero. En lo personal, destaca el 13 de julio de 2015, cuando perdió la votación para presidir el Eurogrupo frente a Jeroen Dijsselbloem. Fue un golpe muy duro. La 'operación retorno a la cúpula económica de la UE' debía esperar. Tras jurar que no repetiría como ministro, al final accedió a la petición de Mariano Rajoy. Solo ambos saben qué hablaron o qué acordaron para convencerle, pero lo ocurrido ayer quizá sea la mejor explicación de por qué aceptó continuar. El BCE era el objetivo, la gratificación por los servicios prestados.

Todo ello si logra el puesto, algo que se decidirá en el Eurogrupo del día 19. El contrincante es Philip Lane, el gobernador del Banco de Irlanda. El 'Financial Times' lo considera el mejor economista del Consejo de Gobierno del BCE y, además, Irlanda nunca ha estado representada en el comité ejecutivo pese a ser fundadora del euro. Sin embargo, los mentideros de Bruselas dicen que se han presentado para ir ganándose posiciones de cara a la próxima vacante, del belga Peter Praet, que se irá el 31 de mayo de 2019. Además, es el economista jefe.

La fecha para presentar candidatos expiró ayer y el Gobierno español decidió esperar hasta el último momento, haciéndola coincidir con la revisión al alza de crecimiento de España hasta el 2,6% para 2018, tal y como confirmó ayer la Comisión. De Guindos sabe que éste es el momento idóneo.

Fuentes del BCE admiten que De Guindos genera ciertas reservas por su marcado perfil político cuando la institución siempre ha llevado a gala su independencia. Su opinión no será vinculante. Tendrá voz, pero no voto, igual que la Eurocámara, que había exigido que sea una mujer. La decisión es política y la tomarán los líderes de la UE el 22 de marzo. Sí, Merkel. De nuevo Alemania, como Schauble.

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