La integración de sus filiales en Brasil aportará 480 millones a Iberdrola

J. M. CAMARERO MADRID

Iberdrola ha cerrado en un tiempo récord la operación por la que fusiona las dos compañías eléctricas en las que participaba en Brasil -Elektro y Neoenergia-, para configurar la empresa energética más importante de ese país. La nueva sociedad, controlada en un 52,4% por la firma española, aportará a los resultados de la corporación 480 millones de euros en sus cuentas.

La fusión se ha completado en un plazo muy inferior al habitual, después de haber recibido las autorizaciones necesarias por parte de las autoridades brasileñas. Fue a principios de junio cuando los accionistas de Neoenergía, participada en un 39% por Iberdrola, habían autorizado la incorporación de los negocios de Elektro, la filial en la que la eléctrica española poseía un 100%.

Esta operación da lugar a una corporación líder en Latinoamérica por número de clientes -tendrá más de 13,4 millones de usuarios- a los que distribuyó 54.000 gigavatios (Gw) en 2016. Además, prestará servicio en un territorio con una población de 34 millones de personas -en España atiende a 18 millones-. Su área de concesión, que comprende 13 estados, abarca 836.000 kilómetros cuadrados, mientras que su red de distribución se extiende a lo largo de 585.000 kilómetros.

Si se agregan las cifras de ambos negocios de 2016, la nueva compañía habría generado unos ingresos de 30.000 millones de reales (unos 7.935 millones de euros). Su beneficio bruto de explotación habría sido de unos 3.600 millones de reales (unos 934 millones de euros).

Para el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, esta operación confirma «el compromiso de Iberdrola con Brasil, la primera economía de Latinoamérica». Se trata de un país donde la empresa lleva operando 20 años. En todo ese tiempo el grupo ha invertido unos 13.600 millones de euros. «Estamos ejecutando obras e inversores en redes, generación regulada y energías renovables, y seguiremos invirtiendo en Brasil», explica Galán.

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