IberPro sacará una nueva línea de ibérico ecológico

Un trabajador manipula jamones en la fábrica de IberPro de Torrecillas de la Tiesa./Sur
Un trabajador manipula jamones en la fábrica de IberPro de Torrecillas de la Tiesa. / Sur
Tribuna BBVA

Esta industria extremeña de ciclo completo, con producción propia, dehesas, matadero, secadero de jamones y fábrica de embutidos, se prepara también para la exportación

E. FREIRE

Ibéricos Propios (IberPro) quiere aprovechar el buen momento del ibérico y ha puesto en marcha nuevas estrategias de crecimiento. Por un lado, la marca extremeña está preparando sus instalaciones para certificar una nueva división de productos ecológicos y, por otro, está retomando un proyecto que había aparcado, salir al mercado exterior, con las miras puestas en Japón y China, mercados de gran demanda de estos productos.

La empresa

Instalaciones.
Ibéricos Propios (IberPro) es una empresa familiar de Torrecillas de la Tiesa, localidad de la comarca cacereña de Trujillo. Cuenta con una finca de 300 hectáreas, la dehesa Cachiporro, con 200 madres reproductoras, además de matadero, fábrica de embutidos y secadero de jamones.
Producción.
IberPro se dedica solo a la producción de ibérico, tanto de bellota como de cebo, con una cabaña propia de entre 3.000 y 3.500 cerdos al año. Esta industria elabora jamones, paletas y todos los derivados del cerdo, que distribuye en toda España.

«Queremos sacar cada año un lote de entre 100 y 200 cerdos ibéricos en ecológico, lo que exige cumplir con determinados requisitos de alimentación. Con ello pretendemos tener un sello diferencial y distinguirnos de nuestra competencia», señala Antonio Ávila Reglado, gerente de la empresa familiar.

IberPro tiene una finca de 300 hectáreas –la dehesa Cachiporro–, donde cría sus cerdos, e instalaciones industriales en Torrecillas de la Tiesa, dentro de la comarca de Trujillo, una zona de la provincia de Cáceres con grandes campos de encinas y alcornoques amparada por la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura.

IberPro fue fundada en el año 2000 y desde entonces ha tenido varias ampliaciones. «Empezamos siendo solo fábrica de jamones y embutidos y en 2005 construimos el matadero. Somos una industria de ciclo cerrado: producimos, cebamos, matamos, transformamos, elaboramos y vendemos», explica el empresario.

La compañía tiene 200 madres reproductoras para asegurar el mantenimiento de la raza. Produce solo ibérico puro, tanto de bellota como de cebo. También elabora su propio pienso para garantizar la trazabilidad de la alimentación. Actualmente, alcanza una producción propia de entre 3.000 y 3.500 cochinos al año, de los que destina a ibérico de bellota alrededor de 450 cabezas. Su matadero trabaja también para otros ganaderos, con lo que puede alcanzar picos de hasta 8.000 sacrificios.

La marca cacereña tiene dos tiendas de venta directa al público en Trujillo y en su propia fábrica de Torrecillas de la Tiesa. Sus jamones, paletas y los derivados del ibérico que elabora se distribuyen en todo el país a través de operadores nacionales. Antonio Ávila destaca el buen pulso actual del ibérico tras los «años de ruina» en los que cerraron muchas granjas e IberPro tuvo que reducir la producción. «Ahora mismo el mercado está animado. Los precios del jamón y de los cerdos han subido porque no hay curación y la demanda es mayor que la oferta. Además, estamos en unas fechas prenavideñas en las que el industrial y el ganadero están a gusto».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos