Las grandes cadenas hoteleras buscan ganar tamaño para competir en el exterior

La fusión fallida entre Barceló y NH no frena los movimientos en el sector para conseguir crecer en un mercado español muy atomizado

D. VALERA MADRID.

España es un destino turístico de primer orden. Eso le permite contar con importantes cadenas hoteleras que, sin embargo, necesitan crecer todavía más para poder competir con las grandes marcas internacionales. Ese era uno de los objetivos que perseguía la fallida fusión entre el grupo Barceló y NH. Una operación que habría permitido crear una cadena que rivalizaría en tamaño con Meliá, el gigante nacional.

Sin embargo, el consejo de NH rechazó la oferta por considerar que «no reflejaba el valor real de la compañía». En concreto, suponía valorar la empresa en 2.480 millones al pagar 7,08 euros por acción. En cualquier caso, la negativa a esa operación no significa que los movimientos en el sector hotelero español se vayan a frenar. De hecho, en la misma nota en la que la dirección de NH rechazaba la fusión con Barceló también dejaba la puerta abierta a analizar «futuras oportunidades estratégicas». En ese sentido, la compañía está estudiando la posibilidad de tener una marca de lujo en el mercado.

En cualquier caso, los expertos tienen claro que las cadenas hoteleras españolas deben crecer para poder competir en el exterior con marcas tan consolidadas como las estadounidenses Marriot o Hilton. Uno de los problemas que tiene el sector en España es que está muy atomizado, por lo que la apuesta por concentrarse le permitiría medirse a las grandes marcas. De hecho, en España apenas el 16% de los hoteles están afiliados a alguna cadena. Una cifra que supera el 50% en países como Estados Unidos.

Pero los hoteles pueden verse forzados también a unir sus fuerzas por la amenaza de los apartamentos turísticos. «Los hoteles más baratos pueden sufrir», señala el profesor del departamento de Economía de Esade, Pedro Aznar. Y es que son los establecimientos de menor categoría los que más pueden notar el incremento de esta modalidad turística. Hay que tener en cuenta que los viajeros que eligen alojarse a través de plataformas como Airbnb lo hacen sobre todo por el bajo precio. Por tanto, compiten directamente con los hoteles de menor categoría. Hasta ahora este segmento no han sufrido demasiado el impacto porque el volumen de llegadas es tan grande que mantienen la ocupación. Pero esto podría cambiar si la demanda de viajeros se reduce en el futuro.

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