El Gobierno acepta bajar el IRPF en 2018 para ganar apoyos en los Presupuestos

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. :: Sergio Barrenechea / efe
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. :: Sergio Barrenechea / efe

Aprueba el techo de gasto con una subida de solo el 1,3%, hasta los 119.834 millones, que no agrada a parte de la oposición

D. VALERA / N. VEGA

madrid. El Gobierno puso ayer en marcha la maquinaria para elaborar los Presupuestos de 2018 con la aprobación del techo de gasto, que se elevó por primera vez desde 2014 y alcanzó los 119.834 millones de euros. El Ejecutivo justificó este aumento del 1,3% (la regla de gasto le daba margen para una subida de hasta el 2,4%) y casi 1.500 millones más respecto a los 118.337 millones de 2017 por la mejora económica, pero también por la búsqueda de apoyos a las cuentas públicas que implicará atender a las demandas de los partidos que le permitan superar el trámite parlamentario. Y una de las principales reclamaciones sobre la mesa es la rebaja del IRPF ya en 2018 que exige Ciudadanos a cambio de su voto afirmativo. Una reducción tributaria que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dio por buena, aunque todavía debe negociarse la fórmula escogida y su impacto.

«La solicitud de Ciudadanos la estamos negociando y esperamos sentarnos y aclararla», explicó el responsable de Hacienda tras el Consejo de Ministros extraordinario en el que confirmó una reunión esta semana con el equipo de Albert Rivera para acercar posturas de cara a la votación del techo de gasto el próximo 11 de julio. Es un cambio de actitud significativo, sobre todo porque hace apenas unos días Hacienda se resistía a una rebaja del IRPF en 2018 por ser prematura. Es más, el propio Montoro admitió que las reducciones de impuestos se aprueban en el «último año de legislatura», lo que permite su uso como arma electoral.

Esta negativa llegó a provocar que Ciudadanos abandonará la negociación. Ahora, ante la imposibilidad de contar con el PSOE, el Gobierno acepta la rebaja del IRPF. «Estoy seguro de que vamos a llegar a un acuerdo», destacó Montoro, quien recordó que estudian «deducciones» en el impuesto de cara ya al próximo curso. Esta fórmula tiene la ventaja de que aunque se apruebe en 2018, sus efectos no se dejarían notar hasta la declaración de Renta de ese ejercicio, que se realiza en 2019.

Pero el partido de Albert Rivera pretende que la rebaja se efectúe mediante una disminución de tipos, como estaba firmado en el acuerdo de investidura de Mariano Rajoy. De hecho, en ese documento se recoge una reducción del gravamen del IRPF en dos puntos hasta dejar en el 18% el mínimo y el 43,5% el máximo cuando el déficit baje del 3% (algo que está previsto ocurra precisamente en 2018). En este sentido, el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, insistió ayer que su apoyo está condicionado a un rebaja de «entre 2.000 y 3.000 millones», aunque dejó la puerta abierta a negociar el mecanismo para lograrlo. En cualquier caso, Hacienda califica esas cifras de demasiado elevadas.

Pero además de esa exigencia de Ciudadanos, el Gobierno considera que el aumento del techo de gasto le da margen para poder atender las demandas de los demás grupos que aprobaron las cuentas de 2017 (PNV, Coalición Canaria, UPN, Foro Asturias y Nueva Canarias). Es la única vía para salvar los Presupuestos del próximo año y, por extensión, generar la opción de que la legislatura llegue al menos hasta 2019.

Los contactos con los nacionalistas vascos se han centrado en los últimos días en el techo de gasto, aunque el PNV concede a este asunto un valor político relativo. La formación se reserva para las conversaciones presupuestarias y, por eso, se ha limitado a escuchar al Gobierno. Fuentes del partido aseguran que aún no se ha resuelto qué votarán sus cinco diputados cuando el límite para el próximo año se aborde en el Congreso. Pero en la Moncloa no existe el temor de que su nuevo aliado pueda descolgarse.

Rechazo del PSOE

Además de los respaldos activos de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y los socios electorales del PP, el Ejecutivo precisará de una abstención. El diputado de Nueva Canarias, con el que ayer todavía no había contactado el Gobierno, deja en manos de la ejecutiva de su partido la decisión final. Pero recuerda Pedro Quevedo que en diciembre de 2016 ya se abstuvo ante el techo de gasto que entonces respaldaron los socialistas.

Esta vez, el PSOE está a años luz de un acuerdo con el Ejecutivo. La dirección federal confirmó ayer su oposición a los objetivos de déficit que acompañan al techo de gasto. La postura del PSOE no sorprendió al Gobierno. El titular de Hacienda espetó que el rechazo estaba «cantado» desde que Pedro Sánchez fue reelegido secretario general. «Con este Partido Socialista vamos a coincidir lo justo», reprochó Montoro, que prometió no dejar de «llamar» a la segunda fuerza política.

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