De Guindos: «El BCE es un reconocimiento a España, que ha ganado muchísimo prestigio»

De Guindos. /EfeGráfico
De Guindos. / Efe

El ministro español, que dimitirá en «los próximos días», será el vicepresidente de la entidad apoyado por todo el Eurogrupo

ADOLFO LORENTE Corresponsal en Bruselas

951 días después de la dolorosa derrota en su asalto al Eurogrupo el 13 de julio de 2015, a la segunda fue la vencida. Luis de Guindos será el próximo vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) a partir del 1 de junio en sustitución del portugués Vitor Constancio. «Es un reconocimiento a España, que estos últimos años ha ganado muchísimo prestigio. En lo personal es un desafío que afronto con humildad. Ha sido mi último Eurogrupo y mañana (por hoy) será mi último Ecofin. En los próximos días dejaré de ser ministro», anunció.

Varias lecturas. La primera, España vuelve a la cúpula económica de la UE de la que fue expulsada de facto hace seis años al ser despojada de su sillón en el comité ejecutivo del BCE. La segunda, De Guindos se venga de la durísima derrota sufrida en 2015 cuando intentó aspirar a la presidencia del Eurogrupo (su 'vendetta' era personal, contra él mismo, no contra nadie). La tercera, Rajoy tiene un serio problema porque debe elegir a un ministro de Economía (o ministra, ojo). Y la cuarta, el duende europeo del presidente del Gobierno sigue en plena forma. Esperó, esperó y esperó... Y al final, ganó por desfallecimiento del rival.

La votación para dirimir el duelo Luis de Guindos-Philip Lane estaba prevista para las cinco de la tarde de ayer. Había quien insistía en que había partido, que todo era posible... Pero no. El partido ni siquiera se disputó. A las 14.47 horas, a su llegada a la reunión del Eurogrupo, el ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, anunció que se echaba a un lado en favor de eso que gusta tanto en la UE que se llama ‘candidato de consenso’ y que ayer llevaba el nombre español. La gran mayoría de los países, con Alemania y Francia a la cabeza, habían anunciado su apoyo al español. Italia, por contra, era la única potencia que titubeó y al final, tras retirarse Dublín, evitó tener que retratarse en la votación. A las 17.14 horas se confirmó lo esperado.

¿Significa que el español ya es vicepresidente del BCE? No. ¿Lo será? Sí. ¿Entonces? La burocracia manda. Lo que hizo el Eurogrupo fue formalizar su apoyo por la candidatura de De Guindos, la cual será refrendada oficialmente hoy por el Ecofin, el consejo de ministros de Finanzas de la UE (28). El último plácet, sin embargo, lo darán los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre que se celebrará el 22 y 23 de marzo en la capital comunitaria. Entonces, sí que sí, aunque no tomará posesión hasta el 1 de junio de 2018.

Críticas de la Eurocámara

Por una cuestión de cortesía, el ministro español pactó con el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, no entrar a la reunión ya que el candidato irlandés, que es presidente del banco central de su país, no iba a estar presente. Así fue. Tampoco habló a la entrada, como es costumbre. Sabía que lo tenía ganado y que sólo él podía dar con todo al traste. Asumió un perfil bajo y todo salió incluso mejor de lo esperado tras el guiño irlandés, que en realidad decidió jugar esta partida para ir sembrando el terreno de cara al 1 de junio de 2019, cuando surja la vacante del economista jefe, la del belga Peter Praet.

Su momento llegó a las seis de la tarde. Algo nervioso, entre satisfecho y algo apenado, comenzó dando las gracias a Rajoy, «porque sin su apoyo esto no hubiera sido posible», y a sus colegas del Eurogrupo, «especialmente al irlandés». Tampoco dio margen a que le hicieran la pregunta del millón. «Cuando vuelva a Madrid hablaré con el presidente y dimitiré en los próximos días», anunció.

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Lo más factible que es ya no lo sea cuando el lunes vuelva a enfrentarse al Parlamento Europeo, esta vez en audiencia abierta. No lo tendrá fácil, ya que los grupos de izquierda volvieron a arremeter ayer contra su figura por su marcado carácter político y por pertenecer a un Gobierno liderado por el PP, aunque él no está afiliado al partido.

Volverá el ruido político, sí, pero de nada servirá porque el voto no es vinculante. «Intentaré convencerles», recalcó antes de reiterar que cumplirá a rajatabla con la sacrosanta independencia sobre la que pivota el BCE, que prefería a Lane. ¿Por qué? Porque Luis de Guindos marcará un peligroso precedente ya que nunca antes un ministro de Finanzas de la Unión Europea había pasado directamente al sanedrín del Eurobanco.

Aquella foto de Juncker

Respecto al rumor de que España apoyará a Berlín para que Jens Weimann, el durísimo presidente del Bundesbank, suceda a Draghi a a finales de 2019, De Guindos lo negó y aseguró que «absolutamente nadie nos ha puesto alguna condición».

Ya en un tono más coloquial, recordó que su peor momento fue en el Eurogrupo del 12 de marzo de 2012, cuando el entonces presidente, Jean-Claude Juncker, le agarró del cuello por la espalda. La UE aprieta pero no ahoga. Fue la foto de la crisis. ¡Qué foto!

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