España se compromete con el déficit pese a la bajada del IRPF

De Guindos, ministro de Economía, conversa ayer con sus homólogos francés e italiano. :: o. hoslet / EFE
De Guindos, ministro de Economía, conversa ayer con sus homólogos francés e italiano. :: o. hoslet / EFE

De Guindos insiste en que la resolución del Popular no tendrá dinero público y subraya que el FROB fue ejecutor de lo dictado por Bruselas

ADOLFO LORENTE

bruselas. Que España, con el permiso de Italia, haya dejado de ser el gran problema económico de la Eurozona no significa que no esté bajo estrecha vigilancia, como se demostró el pasado viernes con el nuevo informe de los 'hombres de negro' de la Comisión y el BCE. Bruselas sigue estando ahí y Bruselas insiste en que España debe cumplir con los objetivos de déficit pactados. ¿Se puede hacer bajando impuestos, como ha prometido el Gobierno a Ciudadanos?

Ayer, el ministro de Economía, Luis de Guindos, insistió en que sí, en que ambas medidas son «compatibles». «Cumpliremos lo acordado», sentenció en referencia a los objetivos de déficit fijados por la UE. Por su parte, tras recordar que este asunto no se analizará hasta el otoño, el comisario de Economía, Pierre Moscovici, recalcó que los objetivos deben cumplirse, incluido el déficit estructural (ajeno al crecimiento y los vientos de cola coyunturales).

De Guindos ratificó este compromiso desde la capital comunitaria. Desde una perspectiva económica de la UE, las inquietudes que ahora despierta España se refieren a dos asuntos muy concretos: la estabilidad presupuestaria y los efectos indeseados que puede provocar la resaca de la resolución del Popular. En el primer caso, De Guindos pidió calma y matizó que aún queda «mucho» para abordar el Presupuesto de 2018 y su remisión a la Comisión.

La delicada debilidad del Gobierno le obligará a tirar de chequera de nuevo y este es un problema para cuadrar las cuentas. De momento, el ministro reiteró que la bajada de 2.000 millones en el IRPF a las rentas más bajas no impedirá que este año se alcance el 3,1% acordado y en 2018, el 2,2%. En la Comisión, sin embargo, siguen dudándolo, incluso antes de conocer ese nuevo desfase de 2.000 millones.

Respecto a lo ocurrido en la resolución y venta del Popular al Santander, el ministro reiteró que la operación no le ha costado ni un euro a los españoles. Preguntado por la posibilidad de que al final haya que aportar dinero público a través del FROB, fue tajante: «No, en absoluto. No hay ningún pasivo que haya asumido». «Las decisiones del FROB se toman por cuenta de la Junta de Resolución», subrayó. Este matiz es importante a la hora de dilucidar quién tuvo la responsabilidad si, llegado el caso, los tribunales ordinarios fallan que hay que indemnizar a los afectados.

De ahí que las palabras de Luis de Guindos no sean ni mucho menos inocentes cuando insiste en que «se han aplicado las reglas europeas de resolución», que lo que al final se aplicó fue una ley nacional aprobada en 2015 para trasponer la directiva europea sobre resolución. Dicho de otro modo. Bruselas ordenó y España se limitó a ejecutar.

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