Las enmiendas presupuestarias se centran en pensiones y autónomos

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una intervención en el Congreso. :: Ignacio Gil/
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una intervención en el Congreso. :: Ignacio Gil

Más deducciones para los trabajadores por cuenta propia o la rebaja del IVA a los zoológicos son algunas propuestas

DAVID VALERA MADRID.

Los Presupuestos de 2018 siguen con su trámite parlamentario. El proyecto, aunque más alejado de los focos, se encuentra en un momento clave con el estudio de las 6.896 enmiendas parciales presentadas por los diferentes grupos políticos. Evidentemente, la mayoría serán rechazadas en las votaciones que tendrán lugar la semana del 21 al 24 de mayo en el Congreso. Sin embargo, la necesidad del Gobierno de sumar apoyos hará que algunas de bastante relevancia como las referidas a la revalorización de las pensiones un 1,6% en línea con la previsión del IPC, más deducciones a los autónomos o la creación de una nueva prestación para los desempleados de larga duración, serán incorporadas a los Presupuestos.

Algo que, en algunos casos, supondrá un incremento del gasto que dificultará cumplir con el objetivo de déficit como han advertido el Banco de España o la Comisión Europea. En cualquier caso, el Gobierno es consciente de que necesita el respaldo de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias para sacar adelante las cuentas. Por eso las enmiendas presentadas por estos grupos -además de las del PP- son las que tienen más opciones de ser aprobadas.

El principal aliado del Ejecutivo es Ciudadanos. Una parte importante de las enmiendas presentadas por el partido liberal están centradas en los autónomos. Así, una de ellas hace referencia a ampliar las deducciones del gasto que los trabajadores por cuenta propia tienen cuando utilizan una parte de su casa como oficina o taller. La normativa actual permite deducirse los gastos domésticos (luz, agua, gas o internet) hasta en un 30% respecto a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total. Es decir, que si un autónomo tiene una casa de 100 metros cuadrados y dedica 20 metros a la oficina puede desgravarse el 30% de los gastos correspondientes a esa parte de la vivienda. La enmienda de Ciudadanos pide ampliar esa deducción hasta el 50% «para facilitar a los trabajadores autónomos su actividad».

Además, el partido de Albert Rivera también propone en otra enmienda que los autónomos que tributan en el Impuesto de Sociedades puedan desgravarse las cotizaciones sociales. Eso sí, para ello estos contribuyentes deberían cotizar por sus ingresos reales y no por la base mínima con el objetivo de mantener los ingresos de la Seguridad Social.

Por otra parte, Ciudadanos también pide que las deducciones que ya se aplican en el IRPF al pago de las cuotas de sindicatos o de colegios profesionales cuando son obligatorias se amplíen a «las asociaciones profesionales». Una medida que, por ejemplo, beneficiaría a los autónomos que pertenezcan a una organización de su colectivo, pero también a guardias civiles o militares que formen parte de una de sus asociaciones profesionales.

Otra medida propuesta por el partido liberal tiene que ver con rebajar el IVA del 21% al 10% a los parques de atracciones y zoológicos. Algo que los Presupuestos ya recogen con el cine y anteriormente se hizo con otros espectáculos en directo como el teatro o los conciertos. Ciudadanos considera que «no tiene sentido» excluir estas dos actividades del retorno al IVA reducido «al que ya han sido devueltas el resto de actividades culturales y de ocio».

Impacto en los ingresos

La formación naranja tratará de incorporar estas medidas a los Presupuestos. Unas iniciativas que tendrían un impacto en los ingresos públicos, ya muy cuestionados y criticados por «optimistas». «Son unos Presupuestos muy condicionados por la situación política», señala el profesor de Economía de ESADE, Pedro Aznar. Este experto explica que son unas cuentas públicas «expansivas» que buscan «contentar a todo el mundo». En este sentido, recuerda que el ahorro provocado por los menores intereses de la deuda y el menor gasto en prestaciones por desempleo permiten a Hacienda incluir medidas que aumentan el gasto. Aunque Aznar advierte de que dejan «poco margen para imprevistos» en caso de que las previsiones de crecimiento no se cumplan.

Entre las medidas que más elevan ese gasto está la revalorización de las pensiones. Una partida que crecerá tras la enmienda que el PNV ha conseguido pactar, y que supone que estas prestaciones subirán un 1,6% este año (los Presupuestos ya contemplaban un alza de entre el 2% y el 3% para las pensiones mínimas y de viudedad). Al mismo tiempo, la enmienda recoge que este incremento también se llevará a cabo en 2019 «si no hubiera acuerdo en la Comisión del Pacto de Toledo para la revalorización anual». Es decir, que si se pactara una revalorización diferente en esa comisión no se aplicaría esa subida del 1,6%.

Esta enmienda -quizás la más relevante- implica un gasto extra de 1.500 millones en 2018, que se suma a los 5.000 millones más en pensiones que ya recogían los Presupuestos (en su mayor parte por la incorporación de nuevos beneficiarios con prestaciones más altas).

El PP también ha presentado enmiendas a los Presupuestos. Una de las más significativas contempla la creación de una ayuda extraordinaria para los parados de larga duración después de que en abril desaparecieran el Plan Prepara y el Plan de Activación para el Empleo (PAE). Esta ayuda, que estará vigente mientras el desempleo esté por encima del 15%, se empezará a cobrar con carácter retroactivo desde el 1 de mayo y se prolongará durante seis meses. La idea de los populares es que esta ayuda impida que los parados que se beneficiaban de algunos de estos programas se queden sin protección hasta que se apruebe la prestación definitiva que pretende unificar todos los programas actuales.

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