Unipost presenta un ERE para toda su plantilla en un último intento por salir de la quiebra

R. C. MADRID.

El operador postal Unipost presentó ayer un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a toda su plantilla en España, que conforman 2.200 personas. La empresa está en concurso de acreedores desde julio.

La decisión se aplicaría en un principio a unos 500 trabajadores, a la espera de ver si la empresa es viable. Así se lo ha comunicado el bufete de abogados Jausas, que ejerce de administrador concursal, a los representantes de la plantilla.

La compañía postal privada, fundada en 2001, es propiedad de una rama de la familia Raventós (propietaria de Codorniu) y tiene su sede central en Barcelona. Según el proceso abierto en el Juzgado Mercantil número 7 de esa ciudad presenta un 'agujero' patrimonial de 6,8 millones de euros, con unos activos de 40,6 millones frente a un pasivo de 47,4 millones.

En la actualidad atraviesa graves problemas de tesorería, incluso para el pago de las nóminas mensuales. Unipost viene registrando pérdidas desde 2011. Cerró 2015, último año con cifras oficiales, con unas ventas de 94 millones, cerca de los 110 millones de 2011, su récord.

A principios de 2016 logró un acuerdo con la banca para refinanciar su deuda, pero su pobre rentabilidad no alivió los problemas financieros. Su plantilla ya sufrió otros dos EREs en 2009 y 2012.

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