Telefónica mejora su beneficio un 9,6% pero pierde negocio por el fin del 'roaming'

J. A. BRAVO

madrid. «Sólida ejecución de las principales prioridades estratégicas». Fue el primer objetivo que se puso José María Álvarez-Pallete al ocupar la presidencia de Telefónica en abril de 2016 y, por ahora, parece estar consiguiéndolo. Su deuda neta se redujo un 4,8% de enero a septiembre hasta los 47.222 millones de euros, tiene cubiertos los vencimientos de los dos próximos años y su vida media es de 7,8 años.

A ese «avance claro en el desapalancamiento», destacado ayer por el propio Álvarez-Pallete, se une una «generación de caja creciente», con un flujo libre de 3.226 millones (un 39,2% más que hace un año) mientras el operativo llega a 6.815 millones (8,9% más). Margen suficiente, en cualquier caso, para afrontar sus inversiones, aunque éstas cayeron casi un punto (5.962 millones) y se centraron en redes 4G y fibra, con una cobertura del 69%.

El negocio general, además, parece ir bien aunque el fin del 'roaming' (el sobrecoste por itinerancia) en la UE tuvo un «impacto significativo» (pérdida de 70 millones) en sus cuentas en el tercer trimestre, con una caída del 14,7% en las ganancias y del 2,5% en los ingresos. En el acumulado anual, no obstante, su beneficio neto aún crecía un 9,6% hasta septiembre (2.439 millones), mientras su facturación subía un 1,4% (38.846 millones).

Fotos

Vídeos