Los pedidos exprés revolucionan la logística del sector de la paquetería

Los pedidos exprés se atienden en el mismo día, a menudo en un plazo máximo de dos horas/AG
Los pedidos exprés se atienden en el mismo día, a menudo en un plazo máximo de dos horas / AG

Los nuevos hábitos de consumo y la eclosión del comercio electrónico disparan la demanda de envíos a domicilio y amplían las redes de almacenamiento y transporte

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Los nuevos hábitos de consumo, marcados por la inmediatez y el comercio electrónico, han puesto patas arriba el sector de la paquetería y las entregas a domicilio. Los encargos realizados sin moverse de casa, una costumbre hasta hace algunos años limitada a la pizza o la comida china durante los fines de semana, se han expandido con velocidad de ciclón a todos los segmentos de la hostelería y el comercio. La nueva premisa consistente en que cualquier tipo de producto debe estar listo para ser entregado a cualquier hora y en cualquier lugar, en ocasiones en un plazo máximo de una hora, ha transformado dos de los sectores más potentes de la economía española. A las empresas tradicionales de reparto, incapaces de absorber el aumento de la demanda, se han sumado pymes cuyo volumen de negocio ha crecido como la espuma a lomos de las nuevas tecnologías y el ‘e-commerce’.

Ni 6 euros por hora

Esta nueva instantaneidad comercial a domicilio ha provocado una revolución logística que estas semanas, con motivo del reciente Black Friday y las fiestas navideñas, atraviesa uno de los grandes repuntes del año. Desde Correos reconocen que en los últimos años se ha registrado «un aumento de envíos que se acentúa a partir de cada mes de noviembre». El crecimiento anual del número de paquetes derivados directamente del comercio electrónico se sitúa en torno al 20 por ciento en la empresa pública, que asegura que este año el incremento será mayor. Correos prevé cerrar el año con «aumentos espectaculares» en noviembre y diciembre, superiores al 50 por ciento respecto al promedio mensual tanto en paquetería nacional como internacional.

El ‘boom’ del comercio electrónico ha forzado la aplicación de medidas organizativas en Correos, una sociedad estatal de capital cien por cien público que cuenta con una flota de más de 13.000 vehículos y una plantilla de cerca de 50.000 empleados. La compañía ha invertido veinte millones de euros en dotar a sus centros logísticos de maquinaria capaz de clasificar 6.000 paquetes por hora y ha lanzado el ‘paq premium’, que permite recibir los envíos de comercio electrónico en un plazo máximo de 48 horas, con opción de que el destinatario elija la fecha y la franja horaria en las que desea recibir el paquete. Para competir con las empresas privadas, cada vez más pujantes, Correos también ha adaptado su servicio a los envíos inmediatos mediante ‘paq today’, que garantiza la entrega en el mismo día.

Proveedores de Amazon como Seur se vieron colapsados por el Black Friday del año pasado

La transformación de Correos evidencia la enorme evolución del sector, donde unas empresas subcontratan a otras ante la avalancha de pedidos. Así ocurrió el año pasado, cuando Amazon se vio desbordada en el Black Friday con más de un millón de paquetes enviados en un plazo de 24 a 36 horas. La red de almacenamiento y transporte de Seur, uno de sus principales proveedores, se vio colapsada y el gigante estadounidense, que copa cerca de la mitad del comercio electrónico en España, asignó más envíos a Correos Express, la filial de Correos especializada en paquetería, mediante un acuerdo que contempla hasta 150.000 repartos diarios.

Pero no todo es prosperidad. Algunas empresas del sector se han plantado ante las condiciones de Amazon, a la que acusan de exigir precios «muy bajos», con márgenes que apenas superan el uno por ciento, bajo el argumento de que contrata grandes volúmenes. Por falta de infraestructura y plantilla, las compañías de reparto no siempre pueden asumir los picos de demanda, una situación que ha provocado que se vean forzadas a encontrar conductores a última hora que cobran el doble de lo habitual y presentan una productividad menor debido a que no manejan la ‘app’ que impone Amazon a los transportistas. Como solución, el gigante empresarial lleva meses impulsando su propio operador logístico, Amazon Logistics, que ha firmado acuerdos comerciales con firmas españolas como AraVinc o Tipsa y la británica OTL Solutions al margen de los grandes proveedores con los que ha trabajado tradicionalmente, como Seur o MRW.

La malagueña Happy Box, especializada en repartos exprés, ultima su apertura en Valencia, Bilbao y Zaragoza

Al alza desde 2013, el comercio electrónico facturó 24.185 euros el año pasado, un 20,8 por ciento más que en 2015, según el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que también incluye las ventas ‘online’ de agencias de viaje y aerolíneas. En lo que atañe al sector comercial, su ha permitido el desarrollo de pymes que cada vez arañan más cuota de mercado. Es el caso de la malagueña Happy Box, especializada en la entrega de paquetes en menos de una hora. Uno de sus socios, Chris Orejuela, reconoce que la compañía vive este año un aumento de su volumen de negocio «por encima de las expectativas», situadas en torno al 25 por ciento: «El Black Friday fue una locura, y la campaña navideña se presenta parecida». La empresa, que comenzó prestando servicio a empresas tradicionales de paquetería que se vieron «desbordadas», ha ampliado sus días de reparto a la semana de cinco a siete y está cerrando acuerdos con cadenas de supermercado, además de prever su apertura en enero en Valencia, Zaragoza y Bilbao. Ya están instalados en Madrid Barcelona, Sevilla y Málaga, donde tienen su sede central.

En Málaga capital, Happy Box cuenta con una flota de bicis, motos, coches y furgonetas y una plantilla de unos 30 repartidores ubicados estratégicamente. El auge de la paquetería también ha beneficiado al transporte, como demuestra el aumento del 23 por ciento en la venta de motos en España. Son el vehículo más usado para repartos de comida o pequeños paquetes, aunque las empresas suelen completar sus flotas con furgonetas que pueden transportar entre 800 y 1.500 kilos de carga y bicicletas para el servicio de mensajería.

El ‘boom’ del sector también se deja notar en el Centro de Transporte de Mercancías de Málaga, donde ha aumentado el tránsito de camiones un diez por ciento respecto al año pasado y el incremento de la actividad ha provocado que se dispare la demanda de suelo. El servicio a domicilio está de moda y su onda expansiva aún resulta impredecible.

En busca de un hueco en el e-commerce

El momento dulce que atraviesa el ‘e-commerce’, llamado a servirse un buen trozo del pastel del comercio tradicional, contrasta con las carencias en materia digital de las pequeñas y medianas empresas, cuyo salto a las tiendas ‘on line’ se ve frenado por la imposibilidad de realizar las inversiones necesarias y por la falta de preparación y personal para llevar a cabo la adaptación tecnológica de sus negocios. Sobre el papel, abrir una tienda ‘online’ es sencillo e incluso barato. Internet, como gran ventana al mundo, permite internacionalizar empresas mediante un simple golpe de ratón. Pero la realidad es otra, al menos para las millones de empresas que tratan de modernizar su forma de venta y se lanzan al comercio electrónico. Una tienda en Internet sin tráfico es lo más parecido a un negocio físico situado en una esquina por donde nadie pasa; está condenada al fracaso. Es entonces cuando entran en juego las redes sociales, los contenidos o el posicionamiento en buscadores como Google, todo para abrirse hueco en el mundo del ‘e-commerce’.

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