Sergio Alonso, de Bipi: «Málaga es la tercera ciudad donde nos implantamos porque une negocios y turismo»

Sergio Alonso, directivo de la nueva ‘app’ de alquiler de coches. /SUR
Sergio Alonso, directivo de la nueva ‘app’ de alquiler de coches. / SUR

«El objetivo es duplicarla flota cada tres o cuatro meses, ese es el crecimiento previsto de la demanda», afirma el directivo de la ‘app’ de alquiler de coches

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Bipi es una nueva ‘app’ para alquilar vehículos, que se diferencia de las tradicionales, además de por hacer toda la tramitación mediante el móvil, sin papeles, en poner el coche y retirarlo directamente en los puntos donde el cliente lo requiere. La empresa, que pertenece a Llollo Movility (un servicio de recogida y devolución de automóviles en los aeropuertos de Madrid y Barcelona) nació hace sólo ocho meses en ambas capitales. Ahora se implanta en Málaga capital, que ha sido la primera ciudad en abrir dentro de su plan de expansión nacional.

¿Por qué han elegido implantarse en Málaga antes que otras ciudades de mayor tamaño?

–Por dos claves: primero, por el número de ejecutivos que continuamente llegan en tren y en avión. Las empresas son una parte muy importante de nuestro negocio. Y también es un foco importante de turismo. De las opciones que teníamos escogimos Málaga, porque vemos que hay clientes que pueden elegir nuestros coches frente a otras empresas del sector. Además, por la política medioambiental de la ciudad, porque tenemos una flota amplia de coches eléctricos, tales como Tesla y BMW i3, para circular sin contaminar.

¿Cómo funciona?

–Con Bipi no hay que ir a oficinas, a través de la ‘app’, que es gratuita, puede solicitar un coche, una fecha y hora y el vehículo. La revolución en el sector es que lo llevamos donde el cliente quiera. Solicita el coche y se lo llevamos, y el trámite dura menos de dos minutos. Al terminar, queda con uno de nuestros agentes y recogen el vehículo a la fecha y hora indicadas. Además, vimos que el principal desencanto con los ‘rent a car’ tradicionales es la poca transparencia con los costes. Con Bipi, decimos el precio final antes de alquilar, no hay gastos que no se habían explicado, por ejemplo sobre los seguros. Somos transparentes al principio porque a la gente le gusta saber qué se va a gastar, no vamos a vender algo que no nos gustaría usar a nosotros. Es una evolución frente a otras empresas que no han evolucionado nada.

¿De qué flota disponen?

–Tenemos una flota propia, con acuerdos estratégicos con las principales marcas que nos facilitan el acceso a los vehículos que necesitamos. Cuando hace falta pueden entrar más o menos coches, podemos aumentarla en momentos pico. Los garajes están en puntos estratégicos de la ciudad, cerca de la estación María Zambrano y del Aeropuerto, para que la entrega sea en el menor tiempo posible. Y también del Centro, donde recibimos muchas solicitudes. Ahora tenemos unos cien coches en Málaga, y nuestro objetivo es duplicar la flota cada 3-4 meses, porque ese es el crecimiento de la demanda. Los clientes repiten porque ven las ventajas. Una vez que lo implementan en sus rutinas, se fidelizan. Las expectativas de crecimiento son muy altas, esperamos triplicar clientes en seis meses. Málaga ha sido la primera en el plan de expansión y nos ha servido para aprender, salir de la zona de confort de Madrid y Barcelona e implementar en otras ciudades, como Valencia, Palma de Mallorca y Bilbao.

¿Qué perfil tienen los clientes?

–Los clientes tiene tres perfiles: el primero es el que vive en la ciudad pero no tiene coche propio, sino que lo alquila cuando lo necesita porque supone menos gastos. Luego, el viajero de negocios, para reuniones y visitas de clientes. Y los turistas extranjeros, para moverse durante las vacaciones. Ahora estamos probando en Málaga un modelo de alquiler, que llamamos Bipi Flex, por meses y sin compromiso de permanencia. También esperamos implementar antes de fin de año un servicio de suscripción, en el que, por una cuota, tendrá un número de usos contratados al mes, y el cliente decide cuándo. Se trata de aplicar el modelo de Netflix o Spotify, desde 199 euros al mes. Es una solución económica frente a tener un coche en propiedad. Lo pide, se lo llevan y cuando acaba se lo recogen. Es todo lo bueno de tener un coche, pero se olvida de todo lo malo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos