Lo dice un juez: los 'riders' de Deliveroo son falsos autónomos

Un trabajador de Deliveroo con una bicicleta de Bicimad. / Reuters

Una magistrada de Valencia considera «acreditada» la existencia de una relación laboral entre la empresa y sus repartidores

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Primer revés judicial en España para Deliveroo. Los 'riders' de esta empresa británica de comida a domicilio son falsos autónomos. Así al menos lo estima la magistrada del juzgado número 6 de Valencia, que considera improcedente el despido de uno de sus repartidores y condena a Roofood Spain (empresa bajo la que opera Deliveroo en España) a readmitirlo en las mismas condiciones que antes del despido o a pagarle una indemnización de 705,13 euros.

Pero lo más reseñable de esta sentencia es que la jueza considera «acreditada» la existencia de «una relación laboral entre las partes» y no civil o mercantil, ya que en la prestación de este servicio se cumplen las características exigibles de «ajeneidad y dependencia» que marcan los trabajos por cuenta ajena.

Pese a que el fallo se centra exclusivamente en el trabajador que ejerce la denuncia, esto viene a poner en entredicho la estructura organizativa de Deliveroo, que obliga a su repartidores a darse de alta como autónomos, algo que ya constató previamente la Inspección de Trabajo de Valencia y de Madrid, que concluyeron que los trabajadores de esta plataforma digital no son trabajadores por cuenta propia sino asalariados. Esto significa que la empresa debe dar de alta en la Seguridad Social a estos trabajadores -que en la actualidad superan el millar- y correr con los gastos de cotización que les corresponda, algo que se ahorran al obligarles a trabajar como autónomos.

La jueza se basa en diferentes argumentos para condenar a Deliveroo: que el 'rider' está bajo control continuo de la empresa a través del GPS que tiene instalado y mediante el cual vigila sus tiempos de reparto; que éste no cuenta con estructura empresarial ya que la app y la página web son propiedad de Deliveroo; que el precio por el servicio realizado (en este caso por el reparto del pedido) no lo fija el repartidor, sino la compañía británica y que tampoco participa «en modo alguno de los beneficios que en su caso» obtuviera Deliveroo, que es a su vez quien fija las condiciones de los restaurantes adheridos y de los clientes, datos que el repartidor además desconoce.

Además, la magistrada considera probada la dependencia de los 'riders' con la empresa, ya que es Deliveroo quien decide en qué horario van a trabajar estos repartidores (la plataforma les envía un 'planing' semanal a sus empleados), les da instrucciones concretas sobre lo que tienen que hacer y en cualquier momento puede pedirles explicaciones del servicio que prestan. A su vez, el trabajador carece de libertad dentro de su horario para rechazar pedidos, algo que precisamente fue la causa que alegó la empresa para el despido de este trabajador: el rechazo de ofertas y la falta de disponibilidad reiterados.

También ha quedado probado que una vez asignado un turno a un repartidor era el propio trabajador el que tenía que encontrar un sustituto y debía contar con la autorización de la empresa para poder cambiar, así como también debía comunicar con 15 días de antelación si quería abandonar la empresa.

A la vista de estos argumentos, la relación entre la empresa y el repartidor «presenta rasgos que sólo son concebibles en el trabajo dependiente y por cuenta ajena», explica la sentencia, que todavía no es firme puesto que puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).

Deliveroo se reafirma

Por su parte, Deliveroo insiste en reafirmar que sus repartidores «trabajan por cuenta propia, ya que este es el modelo que les proporciona la libertad de elegir cuándo y dónde trabajar, que es lo que los propios 'riders' confirman que quieren», según explica a empresa en un comunicado, en el que además hace hincapié en que esta sentencia se refiere a un «contrato anterior» al que en la actualidad está vigente y, por tanto, «no refleja la forma en que los 'riders' colaboran actualmente con Deliveroo».

«Cuando los tribunales han examinado los contratos vigentes en toda Europa, la Justicia ha confirmado que se trata de verdaderos autónomos», asegura la compañía, que considerará la sentencia antes de decidir los próximos pasos.

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