Un sistema ecológico de limpieza para los quitamiedos de Málaga

Un sistema ecológico de limpieza para los quitamiedos de Málaga

El Ayuntamiento de la capital es el primero en contratar este servicio de la empresa Garbionda que reduce en un 90% los costes de la renovación del equipamiento

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

En la era tecnológica hay que buscar nuevas alternativas para alcanzar el éxito. Garbionda es una de esas voces que desmontan el discurso de los que dicen que está todo inventado: la empresa ha identificado una necesidad y ha creado un sistema para satisfacerla, dando como resultado un nicho de mercado en el que están solos. Tras patentar un mecanismo ecológico de limpieza de biondas (palabra técnica para los comúnmente conocidos como quitamiedos), han finalizado su primer servicio con éxito con el Ayuntamiento de Málaga como beneficiario. Ahora están en negociaciones con diputaciones y administraciones de todo el país.

Óscar Pereira, gerente y cofundador de la empresa, explica a SUR que este servicio «supone un ahorro del 90% de los costes que implicaba el método tradicional empleado para solucionar el problema». Tradicionalmente, cuando un quitamiedos está demasiado sucio como para ser visto correctamente por los conductores «se cambia por otro». Garbionda ofrece una limpieza ecológica en la que el resultado final es similar al de la instalación de una nueva infraestructura –rendimiento que demuestran mediante las fotografías del antes y el después–.

Recuperar el brillo de un quitamiedos no es una cuestión estética. «Es necesario para la seguridad de los conductores». Pereira, natural de Bilbao (Garbionda viene de fusionar las palabras ‘garbitu’, limpieza en euskera, y bionda), añade que el beneficio del contratante, en este caso para el Ayuntamiento de Málaga, es «económico, pero también supone un gran paso hacia la sostenibilidad». Los datos hablan por sí solos: fabricar un kilómetro de quitamiedos genera una gran cantidad de residuos perjudiciales para el medio ambiente. «Por cada mil metros se consumen 247.000 megajulios de energía». Además, se generan 2.000.000 de litros de agua residual, se emiten unas 26 toneladas de CO2 a la atmósfera y se generan cinco toneladas de escoria –residuo obtenido del pulimiento de los materiales–.

«Estos restos contaminantes se generan tan sólo con un kilómetro de bionda», explica Pereira, quien precisa que en este primer servicio prestado al Ayuntamiento de Málaga se han tratado 3.600 metros de quitamiedos. En concreto, han actuado en la MA-24, en el tramo que pasa por La Araña. Actualmente se puede apreciar el resultado, ya que únicamente han procesado un lateral de la vía con dicho objetivo. «El cliente está satisfecho con el resultado», explica el gerente. En términos económicos, el Consistorio se ha ahorrado, según las estimaciones de la propia empresa, unos 147.000 euros si en vez de limpiar las infraestructuras hubiera decidido instalar unas nuevas.

Ahora, las imágenes de los resultados obtenidos en la Costa del Sol servirán de presentación comercial para el resto del país: «Vamos a hacer otra actuación durante el mes de diciembre a través de la Diputación Foral de Guipúzcoa», explica satisfecho. Además, ya ha habido contactos con administraciones públicas de Córdoba, Granada, Cádiz, Badajoz, o con la Junta de Extremadura y la Diputación de Jaén, donde probablemente hagan un servicio a principios del año que viene. El objetivo de Garbionda es acceder también a la Administración central, que tiene bajo su responsabilidad la mayoría de los kilómetros de la red nacional de carreteras.

Esta empresa se constituyó en 2014 y desde entonces han estado buscando financiación para producir el prototipo con el que acometer las actuaciones. La sustitución prematura de los quitamiedos se hace principalmente por falta de limpieza, y aquí reside el espíritu sostenible de la compañía.

Desde sus comienzos han acumulado un gran número de reconocimientos tanto públicos como privados. En 2016 contaron con un aval de la agencia Idea para conseguir 200.000 euros de financiación. Además cuentan con el Premio Andalucía Crea 2014, el Premio Andalucía Excelente 2015 en I+D+i y el Premio Nacional Suplemento. Ahora cuentan con el resultado de su primera intervención como un aval más allá de premios y certámenes: un cliente satisfecho que, de paso, se ha convertido en pionero europeo a la hora de aplicar este método sostenible.

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