Las empresas sólo utilizan un 30% de los recursos de la administración para la formación

Las compañías redujeron un 22% las partidas para preparación de trabajadores durante la crisis, en especial dentro de las pymes

D. VALERA

madrid. La formación de los trabajadores es una de las claves para mejorar la competitividad y productividad de las empresas. Así lo manifiestan los expertos y lo recogen en sus recomendaciones organismos como el FMI o la Comisión Europea. El Gobierno también lo considera una prioridad para facilitar la incorporación de los parados al mercado laboral. Sin embargo, la realidad en las compañías dista mucho de la teoría académica. De hecho, de los fondos que la administración puso a disposición de las empresas para financiar la formación de sus trabajadores apenas se utilizaron poco más de un 30%, según un artículo publicado en la revista del Consejo General de Economistas.

El trabajo analiza los motivos por los que se produce esta infrautilización de los recursos. Una de las causas tiene que ver con la crisis económica, lo que provocó una reducción de estas partidas. En concreto, los recursos destinados a la mejora de la capacitación del capital humano se redujeron en un 22,2% en el periodo 2006-2010.

Sin embargo, hay otros condicionantes que afectan a la facilidad de los trabajadores para conseguir estos recursos. Uno de los factores de los que depende el mayor acceso a la formación es la dimensión de la empresa. De esta forma, las más grandes forman más que las pequeñas. Pero el documento también reconoce que son las compañías de menos de 50 trabajadores las que han conseguido reorientar los pocos recursos de formación hacia áreas muy demandadas en el mercado laboral como la ingeniería y tecnología, el marketing, la informática, los idiomas o las tecnologías de la información y la comunicación.

Sin embargo, las empresas medianas han reducido moderadamente su inversión en formación, pero no han reestructurado sustancialmente el catálogo formativo ofrecido a sus empleados. Por último, las grandes compañías (aquellas con más de 200 trabajadores) no han reducido de forma «sustancial» las partidas destinadas a formación.

En cualquier caso, el documento reconoce que también influye el nivel académico de los trabajadores. De esta forma, los empleados más cualificados son quienes más formación reciben. Pero también el tipo de contrato tiene mucho que ver en las posibilidades de formación de los trabajadores, ya que los empleados fijos tienen más probabilidad que los eventuales.

Pero, ¿qué motivos alegan las compañías para no impartir formación? Según este estudio una de las razones que esgrimen para no usar estos recursos es el de considerar el nivel de formación preexistente de sus trabajadores como adecuado. Otra razón es la elevada carga de trabajo y el escaso tiempo disponible de los trabajadores, lo que hace que no tengan tiempo para formarse.

En cualquier caso, los expertos insisten en que uno de los retos que debe afrontar España es mejorar la capacitación del 46% de la población que solamente dispone de estudios primarios. Una formación que también repercutirá de forma positiva en la nómina de los trabajadores. De hecho, los salarios de los trabajadores con estudios universitarios superan en casi un 200% a quienes no han concluido la educación obligatoria. Y eso que su colocación es inferior a la media de la UE (78,5% frente a 84,1%). Asimismo, la tasa de ocupación de los graduados superiores es un 16% más elevada que la de los titulados en el nivel inferior.

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