La cifra de empresas y empleados afectados por un ERE todavía supera el nivel precrisis

Aunque hasta agosto descendían un 37%, el número de compañías con expedientes de regulación, aumenta un 3,5% respecto a 2007

LUCÍA PALACIOS MADRID.

Una de las consecuencias inmediatas de la crisis, sobre todo tras la aprobación de la última reforma laboral, fueron los despidos de los trabajadores, que ya desde 2007 -y con su punto álgido en 2012- crecieron como la pólvora. Así, si justo un año antes de que estallara la gran recesión el número de trabajadores afectados por un despido colectivo superaba los 25.000, cifra que se triplicó con creces en apenas un lustro hasta tocar máximos nunca vistos y aproximarse sobremanera a los 83.000 finiquitos.

La buena noticia es que, con la recuperación económica y pese a que los ajustes laborales que aplican las empresas siguen sin concluir, desde 2015 se van reduciendo esas salidas forzosas, hasta el punto de que se ha bajado incluso de los niveles previos a la crisis. Así, en 2016 hubo casi 1.400 trabajadores menos que el año anterior que se quedaron sin empleo después de que su empresa aplicara un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Todo apunta a que en 2017 ese número seguirá cayendo, puesto que en los ocho primeros meses se registraron 14.819 despidos colectivos, según se extrae de los datos publicados ayer por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Esto supone 3.318 menos que en el mismo periodo de 2016 y casi 40.000 menos que en los ocho primeros meses de 2012 (un 72,7% inferior).

Pese al gran número de casos, el 89% de los conflictos contaba con acuerdo entre las partesLos servic ios y la industria concentran la mayoría de los expedientes, muy por encima de otros sectores

También se van acercando a los niveles precrisis el número de ERE registrados y los trabajadores afectados por estas medidas, pero donde la recuperación no se vislumbra todavía es en la cifra de empresas que se acogen a un expediente. Y eso que el ritmo de reducción de los empleados que sufrieron un ERE es bastante bueno, puesto que de enero a agosto de este año sumaron un total de 37.486, un 37,7% menos.

Eso frente a los más de 60.000 computados en el mismo periodo de 2016, e incluso si se continúa por esta senda sería posible equipararse con los niveles de 2007, cuando se situaban en 58.401. Lejos queda, por tanto, el casi medio millón de empleados que se vieron afectados por un procedimiento de regulación de empleo en 2012, cuando se tocó máximos, aunque el pasado año aún se superaron en 1.600 los de 2007.

En lo que va de año (hasta agosto) el número de empresas inmersas en un ERE disminuyó respecto a 2016: concretamente hubo 1.103 empresas menos en esta situación, una caída del 36,9% hasta las 1.884 actuales. Pese a esta fuerte bajada, supone ya 64 compañías más en estos ocho meses que las 1.820 que se vieron afectadas durante todo 2007, menos de la mitad de las que había en 2016. Aunque todavía en este campo no se haya recuperado el nivel previo a la crisis, sí supone un descenso del 85,4% comparado con el máximo anotado en 2012, cuando más de 27.500 empresas se vieron obligadas a aplicar un expediente por su mala situación financiera.

De igual manera, el número de procedimientos continúa con la senda de reducción iniciada en 2012 y en lo que va de año se registraron 2.427, lo que supone un descenso del 37,3% respecto a 2016. Si de aquí a final de año no tuviera un mal comportamiento, incluso se podía equiparar con los niveles de 2007. Entonces se firmaron casi 3.800 expedientes lo que supone aún 1.600 menos que el año pasado. Cabe resaltar además que del total de procedimientos registrados hasta agosto, el 89,3% contaba con acuerdo, según recoge la estadística del Ministerio.

Por otra parte, del total de trabajadores afectados por medidas de regulación de empleo, 4.408 vieron reducida su jornada, 1.536 menos que en el mismo periodo de 2016, lo que representa una caída del 25,8%. Mientras, los empleados afectados por suspensiones de contrato se situaron en 18.259, 17.814 menos que el año pasado, lo que equivale a un descenso del 49,4%.

La mayor parte de trabajadores afectados por un ERE provenían del sector servicios, concretamente 18.878, aunque le sigue de cerca la industria, con 15.459 empleados. En tercer lugar, la construcción suma 2.595 trabajadores más y la agricultura otros 554.

Efectos de la reforma laboral

La controvertida reforma laboral del PP, que gran parte de los partidos de la oposición y sindicatos quieren derogar, abarató y simplificó las regulaciones de empleo. Así se sucedieron los llamados ERE exprés, al ampliarse las situaciones en las que los empresarios pueden acogerse a esta fórmula de despido colectivo.

Ahora solo tienen que justificar nueve meses consecutivos de caídas en sus ventas o en sus ingresos para aplicar el despido barato de 20 días. La nueva regulación también agiliza y facilita los ERE temporales, al suprimir la autorización previa para despidos «por causas económicas técnicas, organizativas o de producción de fuerza mayor». Además, el periodo de consultas no podrá superar los 30 días naturales.

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