Barrero amplía su bodega exclusiva para la hostelería

Juan Barrero con sus hijos Javier y Juan Antonio, y su nuera Isabel Montesinos, directivos de la empresa. /SUR
Juan Barrero con sus hijos Javier y Juan Antonio, y su nuera Isabel Montesinos, directivos de la empresa. / SUR
Tribuna BBVA-SUR

Esta empresa extremeña, con sede en Badajoz, representa y distribuye primeras marcas de alimentación y bebidas, desde Gallina Blanca a Moët & Chandon o Protos

E. FREIRE

Con 20 años, Juan Barrero empezó su vida laboral como empleado de Gallina Blanca. Vendía sopas y pastillas de Avecrem a los comerciantes de los pueblos de Badajoz y de las sierras de Huelva y Cádiz, que recorría en una furgoneta. De esto hace más de 40 años y lo recuerda como la oportunidad que más tarde lo ayudaría a montar su propia empresa de distribución de productos de alimentación, Representaciones Barrero.

«Mi primer almacén fue una cochera de 90 metros cuadrados y poco a poco fui ampliando mi cartera de proveedores y mi red de clientes», relata el empresario. Los siguientes pasos, ya desde su sede actual del Polígono El Nevero de Badajoz, fueron crear un departamento específico para el canal de hostelería y una comercializadora de los vinos extremeños, que ha ido ampliando a todas las denominaciones de origen españolas.

La culminación de la empresa familiar ha sido La Bodega de Santa Marina, donde Representaciones Barrero tiene los grandes reservas y los vinos de añadas especiales. Estas instalaciones cuentan con una tienda en el centro de Badajoz y un almacén de 2.600 metros cuadrados climatizado para que el vino se mantenga a temperatura óptima, en el que la firma ha invertido más de un millón de euros.

La empresa

Origen.
Juan Barrero empezó vendiendo sopas y Avecrem en una furgoneta de Gallina Blanca hace más de 40 años antes de montar su propia empresa de distribución de productos de alimentación y bebidas en Badajoz. Un garaje fue su primer almacén.
Crecimiento.
Su negocio mayorista se amplió con un canal para hostelería y su especialización en vinos con La Bodega de Santa Marina.
Negocio.
Representaciones Barrero ha duplicado su negocio en los útlimos cuatros años y factura más de seis millones de euros.

Esta apuesta ha convertido a la empresa de la familia Barrero en un referente en vinos en el mercado extremeño. Junto a todas las grandes bodegas de la tierra (Habla, Alaude, Carlos Plaza, Pago de los Balancines...), ha ido incorporando marcas de Rioja (como Marqués de Murrieta, Cune, Luis Cañas, LAN); de Ribera del Duero (Protos, Pesquera, Pago de Carraovejas, Vega Sicilia...), el champán francés (Moët & Chandon) o el cava catalán (Juvé y Camps), entre muchas otras etiquetas.

Esta especialización ha ido acompañada por la incorporación de personal muy cualificado. «Trabajan con nosotros 17 personas, entre ellas distintos enólogos en La Bodega de Santa Marina», destaca Juan Barrero, que ya ha dado paso a sus hijos, Juan Antonio y Javier, en la dirección del negocio. Junto a ellos, Isabel Montesinos, esposa de Javier, se ocupa del departamento de contabilidad.

Representaciones Barrero surte como mayorista a todos los formatos de distribución y a tiendas delicatessen, y sigue ampliando su índice de bodegas para reforzar el canal hostelero. La incorporación de nuevas enseñas con contratos de exclusividad ha disparado el negocio de la compañía pacense, que en los últimos cuatro años ha duplicado su cifra de ventas. Así, en 2017, la facturación directa superó los seis millones de euros.

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