Diario Sur

Montesierra completa el ciclo del ibérico con su proyecto ganadero

Loreto Martín, directora de Márketing; José Manuel Martín, gerente, y José Manuel Martín Jr., responsable de Negocio.
Loreto Martín, directora de Márketing; José Manuel Martín, gerente, y José Manuel Martín Jr., responsable de Negocio. / SUR
  • Esta empresa tiene un matadero y sala de despieces en Jerez, un secadero en Jabugo y en los próximos meses controlará la cría en el campo de 16.000 cerdos

La firma de productos ibéricos Montesierra ha llegado al primer eslabón de la cadena con la puesta en marcha de su propio proyecto ganadero. Esta compañía es el fruto del trabajo de cuatro generaciones. En 1978 el salmantino Manuel Martín Hierro –hijo y nieto de empresarios del ibérico– se instaló en Jerez de la Frontera al adquirir un matadero. En esta ciudad andaluza tiene la sala de despiece y, aunque en un principio el proceso de curación lo hacían en Salamanca, en los años ochenta decidieron comprar una empresa histórica de Jabugo. En la actualidad la firma sacrifica cada año más de 30.000 cerdos, lo que implica que comercializa 120.000 piezas.

«Los productos del ibérico son naturales por definición pues solo necesitan sal para su elaboración y, por esa misma razón, es imprescindible un control muy riguoroso de la alimentación de los animales», indica José Manuel Martín Álvarez Cedrón, actual director general. El principal esfuerzo de la compañía en los últimos tres años ha sido desarrollar un proyecto ganadero que le permita tener el control total de la calidad sobre los cerdos que sacrifica. «Hemos hecho acuerdos con numerosos ganaderos para integrar las granjas en las que nosotros ponemos los animales y la alimentación; también hemos puesto en marcha nuestras propias explotaciones», indica el empresario. En este momento ya tiene el control directo de 12.000 animales y en los próximos meses llegarán a los 16.000.

En el otro extremo de la cadena, Montesierra también ha abierto sus propias tiendas tanto en Jerez como en Jabugo. «Nos permite tener una relación directa con el consumidor que nos ha ayudado a mejorar en todos los sentidos, ya que conocemos mejor cuáles son sus preferencias».

Montesierra registra unos ingresos de 16 millones de euros, lo que le convierte en una de las principales empresas del sector del ibérico. Además de los productos tradicionales (como los jamones y paletas, embutidos, carnes frescas, mantecas y loncheados), en los últimos años también ha desarrollado una gama de platos precocinados, como hamburguesas, pinchitos, salchichas y albóndigas. José Manuel Martín remarca cómo la quinta generación familiar es ahora la que está marcando cuál será el futuro de la compañía. «La exportación había sido una asignatura pendiente, pero ahora mi hija Loreto ha conseguido ya los primeros logros en el mercado exterior, tanto en países de Asia como en Europa; y mi hijo José Manuel, que es director de Desarrollo de Negocio, ha iniciado nuevos proyectos como el de los restaurantes, de los que tenemos uno en Jerez y otro en Jabugo».