Diario Sur

Accionistas de Volkswagen reclaman 8.200 millones a la compañía por el 'dieselgate'

Logo de Volkswagen.
Logo de Volkswagen. / Hannibal Hanschke (Reuters)
  • Sostienen que la falta de información por parte del grupo les llevó a registrar grandes pérdidas cuando las acciones se desplomaron al estallar el escándalo

Un grupo de accionistas de Volkswagen reclama un total de 8.200 millones de euros en 1.400 denuncias distintas contra el fabricante por el escándalo de los motores diésel trucados, ha informado este miércoles un tribunal de la localidad alemana de Brunswick.

Los inversores afirman que la falta de información por parte del grupo los llevó a registrar grandes pérdidas, cuando las acciones del grupo se desplomaron casi un 40% en dos días después de que estallara el escándalo.

Se trata de un total de 1.400 denuncias, en la mayoría de los casos de inversores privados, pero que también incluye a inversores institucionales, que reclaman 2.000 millones de euros, indica el comunicado del tribunal de esta ciudad de Baja Sajonia, donde se encuentra la sede de Volkswagen.

El escándalo empezó el 18 de septiembre de 2015, cuando el fabricante admitió haber trucado sus motores para falsear el nivel de emisiones contaminantes, y desde entonces las demandas no han parado de aumentar por temor a que prescriba el posible delito.

La empresa se defiende

El gigante automovilístico europeo, con doce marcas (entre ellas Audi, Porsche o Seat), está acusado de haber instalado un programa para que las emisiones parecieran inferiores a las reales durante los test.

Un portavoz de Volkswagen ha reiterado que el fabricante "sigue creyendo que cumplió plenamente con sus obligaciones, acorde a las leyes que rigen los mercados de capitales y cree que las demandas son injustificadas". Entre los demandantes está la gestora de fondos estadounidense Blackrock, la mayor del mundo.

Los problemas de Volkswagen comenzaron después de que hace un año admitiese que había instalado dispositivos en once millones de vehículos para trucar las pruebas de emisiones contaminantes. La aplicación ajustaba las emisiones cuando el motor en cuestión era sometido a pruebas, pero las relajaba cuando estaba en ruta, liberando al medio ambiente una cantidad de óxido de nitrógeno superior a la permitida.

Tras la ola de demandas en todo el mundo, la compañía apartó 18.000 millones de euros para hacer frente a las querellas, de los cuales ya lleva gastados 15.000 millones sólo en Estados Unidos. En total, según los expertos, la factura para Volkswagen podría ser de entre 25.000 y 35.000 millones de euros.

El tribunal ha informado de que, como muy tarde, en el cuarto trimestre de 2016 va a designar un único demandante para representar los intereses de todos los querellantes que deseen hacer causa común, para reducir los costes judiciales en una sola demanda.

Frank Schwope, analista automovilístico del banco Nord/LBSchwope apuesta por que la factura final va a ser "mucho menos elevada". "Esto es muy mala publicidad para Volkswagen pero yo no creo que el grupo termine pagando 8.200 millones de euros", ha estimado. "La historia ha mostrado en Alemania que probar este tipo de daños es muy difícil, lo que hace que sea complicado ganar un caso como éste", ha agregado.

Actualmente la acción de Volkswagen cotiza un 20% por debajo del precio que tenía antes de que estallara la crisis, aunque por el momento las ventas resisten a pesar del golpe que el escándalo supuso en la reputación de la marca.