La banca alcanza un principio de acuerdo para salvar Abengoa

Antonio Fornieles nombrado Presidente ejecutivo de Abengoa.
Antonio Fornieles nombrado Presidente ejecutivo de Abengoa. / Archivo
  • Los acreedores inyectarían 1.200 millones y refinanciarían otros 500 millones de créditos a cambio de un 55% del capital de la empresa

A poco más de dos semanas para que expire el plazo con el que se pueda evitar la declaración del concurso de acreedores de Abengoa, los principales bancos que ostentan la deuda de la compañía -integrados en el grupo G7- y los bonistas están a punto de alcanzar un principio de acuerdo con el que se podría desatascar la situación financiera de la multinacional. Ese pacto incluiría la posibilidad de inyectar 1.200 millones a la ingeniería de origen andaluz, al mismo tiempo que se podrían refinanciar unos 500 millones de euros de créditos actuales con los que cuenta la corporación.

Aunque aún faltan flecos por cerrar, y el aprobado definitivo del resto de la banca con posiciones minoritarias, a cambio de ese dinero se produciría un cambio importante en el accionariado de la empresa. Por una parte, el 55% de Abengoa quedaría en manos de las entidades y firmas que aporten esa financiación; otro 40% se lo quedarían los actuales acreedores; y solo un 5% pasaría a manos de los actuales accionistas, con la familia Benjumea al frente, que ahora controla un 51% del total.

La destitución del presidente de la firma, la pasada semana, José Domínguez Abascal, así como la liquidación del contrato de asesoramiento que Felipe Benjumea -responsable de la empresa hasta septiembre de 2015- son dos de las variables que han conseguido modificar el ritmo al que avanzaban las negociaciones para salvar la sociedad.

En cualquier caso, este principio de acuerdo -sobre el que se sigue trabajando y en el que estarían representados alrededor del 50 % de los acreedores-, deberá ser refrendado por un 75 % de los prestamistas y consensuado con la empresa.

Otro de los aspectos más destacables de este pacto supondría la creación de una 'nueva Abengoa' en la que sus acciones se aglutinarían en un solo valor. Actualmente cotizan los títulos bursátiles de Abengoa 'a' y 'b' tras las ampliaciones de capital llevadas a cabo hace varios años. A estas horas, pierden un 10% y un 2,7%, respectivamente, con respecto al cierre de ayer.

La compañía y los acreedores trabajan a contrarreloj con el 28 de marzo como fecha límite para evitar el concurso y tras haber logrado despejar la semana pasada algunos escollos que mantenían estancadas las negociaciones en torno a la participación que Inversión Corporativa, la sociedad de la familia Benjumea y otros socios fundadores, buscaba mantener tras el proceso de reestructuración y a la figura del expresidente Felipe Benjumea.

Abengoa, que comunicó unas pérdidas de 1.213 millones en 2015, se acogió al preconcurso de acreedores el pasado mes de noviembre asfixiada por graves problemas de liquidez con una deuda bruta de 9.395 millones de euros y pagos pendientes a proveedores por 4.379 millones.