La banca fuerza a Benjumea a cesar al presidente de Abengoa para alcanzar un pacto inminente

José Domínguez Abascal.
José Domínguez Abascal. / Abengoa
  • El consejo de la firma destituye por sorpresa a José Domínguez Abascal y liquida el contrato de asesoramiento que tenía Felipe Benjumea

Golpe de mando en la cúpula de Abengoa a apenas 27 días para que expire el plazo por el que la compañía podría verse abocada a la declaración del concurso definitivo de acreedores. A medianoche de este martes, el consejo de administración de la firma anunció el cese del que hasta ahora era su presidente, José Domínguez Abascal, quien había accedido al cargo el pasado mes de septiembre de la mano de Inversión Corporativa, la sociedad que controla un 51% de la empresa de la mano de la familia Benjumea.

En un hecho relevante comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Abengoa explica que ha tomado esta decisión «con el objetivo prioritario de facilitar un acuerdo de reestructuración con los acreedores financieros de la sociedad y contribuir a potenciar la independencia de la misma del que a día de hoy es su principal accionista». Es decir, la dirección de la compañía se habría visto obligada a realizar estos cambios a tenor de cómo se iban sucediendo las conversaciones con la banca. Domínguez Abascal era un hombre de Felipe Benjumea en la casa y fuentes cercanas a la negociación reconocen que su destitución no sólo allanará el camino para avanzar ante un posible acuerdo, sino que este pacto podría ser «inminente». Se trataba de un importante escollo que ahora parece haber sido resuelto, según indican esas mismas fuentes. La banca y la compañía se encontraban en pleno proceso de análisis del plan de viabilidad industrial y financiero con el que la empresa puede salir de la situación de preconcurso de acreedores en la que se encuentra desde finales del mes de noviembre del año pasado.

Otra de las claves de la decisión que anoche tomó el consejo de Abengoa fue la rescisión del polémico contrato de asesoramiento del que se beneficiaba el anterior presidente de la firma, Felipe Benjumea, por un valor de 1,08 millones de euros. Benjumea prestaba estos servicios a la compañía gracias a un pacto que alcanzó antes de abandonar la presidencia de la multinacional, el pasado mes de septiembre. Se trata de un contrato cuya vigencia se encontraba en vigor, como mínimo, hasta finales de 2016.

Tras la destitución de José Domínguez Abascal como presidente, a partir de ahora le sustituirá en el cargo el que era vicepresidente y consejero coordinador, Antonio Fornieles Melero. El nuevo directivo será el responsable de desarrollar el tramo final de las negociaciones, una vez allanado el camino tras las últimas decisiones corporativas.

Además, el consejero director general, Joaquín Fernández de Piérola Marín, asume las facultades de consejero delegado de la firma, en la misma condición de consejero ejecutivo que ostentaba hasta ahora.

La posición de Benjumea en Abengoa se ha ido quedando relegada a medida que han transcurrido los días a pesar de los intentos del anterior presidente por mantener protagonismo en las negociaciones con los acreedores, según fuentes cercanas a la operación. Investigado por un posible delito de administración desleal y otro de uso de información privilegiada, la Audiencia Nacional le ha retirado el pasaporte y le ha impuesto una fianza de 11 millones por la indemnización recibida tras su cese.

Abengoa obtuvo en 2015 unas pérdidas superiores a los 1.200 millones por las dotaciones realizadas para hacer frente a esta situación.