Pinchomanía renueva la tradición del salazón y el ahumado

El equipo de Pinchomanía, con los directivos, Pilar de Torres (izquierda agachada) y su hermano Ignacio (derecha). /SUR
El equipo de Pinchomanía, con los directivos, Pilar de Torres (izquierda agachada) y su hermano Ignacio (derecha). / SUR
Tribuna BBVA-SUR

Experta en ahumados y salazones de pescado delicatessen, la firma malagueña, con raíces en O Grove, combina una tradición casi centenaria con la elaboración de productos de vanguardia

E. FREIRE

Elisa Martínez de Ubago ha transmitido su espíritu innovador a la empresa familiar, Pinchomanía, que fundó junto a su marido Ignacio de Torres en 1997. Éste ha legado la técnica y las buenas prácticas a un negocio que hoy pilotan los hijos, Pilar, gerente de la firma, e Ignacio, responsable de Operaciones. La principal aportación de la nueva generación ha sido llevar los ahumados, huevas y platos preparados de la casa al mercado exterior.

Pinchomanía procesa 300.000 kilos anuales de productos transformados de la pesca y exporta un 40% de este volumen a destinos como Francia, Italia, Bélgica, Croacia y Eslovenia. Japón y otros grandes consumidores de pescado también están en su punto de mira.

La empresa

Origen
La sobreabundancia de sardinas que había en Málaga después de la Guerra Civil atrajo a una expedición de conserveros gallegos y cántabros, entre ellos a Jaime Martínez de Ubago, abuelo de la generación que hoy pilota Pinchomanía, y que ha impulsado en los últimos años el comercio exterior.
Marcas y mercados
Procesa 300.000 kilos de productos transformados de la pesca al año y exporta un 40% de este volumen a destinos como Francia, Italia, Bélgica, Croacia y Eslovenia. Otras marcas de la firma son La Mar de Tapas, Picoteo, Tapa Olé o Mar Caviar.

El salmón es la estrella del catálogo, en el que hay especialidades muy curiosas, como las huevas de algas o de agua marina. «Guardamos la tradición del ahumado artesano y el salazón, pero seguimos buscando cosas nuevas. Ahora estamos desarrollando cinco nuevos productos de quinta gama», avanza Pilar de Torres. Se trata de artículos listos para calentar y consumir.

Los Martínez de Ubago abrieron en Málaga la primera fábrica en España de salmón ahumado, de la que procede Pinchomanía. ¿Cómo recaló esta saga de conserveros en la capital de la Costa del Sol a mediados del siglo pasado? Jaime Martínez de Ubago (abuelo de Pilar y el fundador de Conservas Ubago) se había iniciado en el negocio junto a su suegro, Eugenio Escudero, que desde 1930 tenía una fábrica de conservas en O Grove, la meca del marisco gallego. «En Málaga hubo una sobreabundancia de sardinas después de la Guerra Civil, porque en aquellos años no se pescó mucho, y tampoco durante la guerra mundial por miedo a los submarinos (también por causas biológicas documentadas). Vino una expedición de conserveros gallegos y cántabros, y montaron aquí sus fábricas. Muchos se marcharon luego, pero mi abuelo se quedó», relata la gerente de la compañía.

Salado manual del salmón.
Salado manual del salmón. / SUR

Pinchomanía atesora este saber hacer. Avezada en la elaboración artesanal, en su equipo de 30 personas predomina la mano de obra femenina. La Mar de Tapas, Picoteo, Tapa Olé o Mar Caviar son otras marcas registradas de la casa. Sus canales de ventas pasan por la hostelería de alta gama y cadenas como Grupo Piña, Alipensa, Makro o los supermercados MasyMas.

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