Los parques de ocio vuelven a invertir en nuevos reclamos tras capear la crisis

Los parques acuáticos se convierten en uno de los grandes reclamos familiares. / A.G.

El sector, con medio centenar de centros en la provincia que generan cerca de 2.000 empleos directos, prevé un crecimiento superior al 6 por ciento este año

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Los parques de ocio malagueños retoman la senda de las inversiones en nuevas atracciones y reclamos tras sortear los peores años de la crisis. Con una perspectiva de crecimiento superior al seis por ciento en su facturación respecto al año pasado, el sector reivindica su posición en la economía de la provincia, con medio centenar de centros de entretenimiento que generan casi 2.000 puestos de trabajo directos. El presidente de la Asociación Provincial de Empresas y Centros de Ocio de la Costa del Sol, José María Yagüe, asegura que los parques malagueños «están saneados» después de capear «como han podido» los números negativos de ejercicios anteriores, especialmente entre 2008 y 2014.

El Grupo Parques Reunidos, que agrupa a Selwo Aventura (Estepona), Selwo Marina y Teleférico (Benalmádena), prevé aumentar su número de visitantes este verano, por lo que ha ampliado los horarios de sus centros y ha incorporado reclamos como los baños con leones marinos, una instalación de 400 metros cuadrados para macacos o un nuevo mirador en la laguna de flamencos. «Va a ser una buena temporada alta», resumen desde la empresa. También en Aquapark, ahora denominado Aqualand, esperan «un gran verano» que supere las cifras de ejercicios anteriores. Aunque no dispone de nuevas atracciones, la catedral de los parques acuáticos en la Costa del Sol ha permanecido en constante renovación desde la colocación de su primera piedra en 1984.

Con la crisis, la mayoría de parques tuvieron que recortar plantilla y frenar las inversiones, una tendencia negativa superada desde 2015 y especialmente visible en los últimos meses. Aunque no cuenta con una instalación que pueda ser considerada el referente de su oferta, la provincia de Málaga presume de una de las estructuras de ocio más heterogéneas del país. «No hay un gran parque que sea motor del sector, es cierto, pero hay diversidad y calidad», explica Yagüe, que destaca la falta de este tipo de oferta en la capital: «Hay municipios, como Benalmádena o Fuengirola, que superan a Málaga capital en ese sentido». Desde la asociación que preside aseguran el Campamento Benítez sería un terreno «perfecto» para la construcción «del gran parque temático de la provincia». Yagüe critica que las administraciones «no presten tanta atención a los parques de ocio como al golf o la gastronomía, cuando es un reclamo turístico también muy importante».

Durante lustros, Tívoli fue la joya de la corona de la oferta de ocio en la Costa del Sol. El parque benalmadense ha incorporado nuevas atracciones en los últimos años, aunque la disputa judicial por su titularidad mantiene paralizada su ampliación, un proyecto que incluiría una noria de grandes dimensiones, una mini Fórmula 1, una montaña rusa, una Expedición Everest, un jurásico y una montaña de truenos, según los planes de la inmobiliaria Tremón. Mucho más avanzado se encuentra el proyecto del parque comercial y de ocio que Intu pretende construir en Torremolinos bajo una inversión superior a los 500 millones de euros, con una noria, una pista de esquí artificial o un rocódromo, entre otros reclamos.

Otros parques señeros de la Costa del Sol, como Bioparc, AquaMijas o Sea Life, también esperan aumentar su número de visitantes este verano. En centros más modestos, como el Mariposario de Benalmádena o Cocodrilos Park en Torremolinos, el esfuerzo por contratar personal o incorporar nuevos servicios ha sido «muy elevado».

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