El Parque Tecnoalimentario de la Axarquía roza el lleno absoluto

Vista aérea del Parque Tecnoalimentario de Vélez-Málaga. /P. T.
Vista aérea del Parque Tecnoalimentario de Vélez-Málaga. / P. T.

La llegada de una empresa de distribución deja tan sólo dos parcelas libres, que ya cuentan con un interesado

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

La creación del Parque Tecnoalimentario de la Axarquía, ubicado en Vélez-Málaga, fue una apuesta respaldada por una inversión de más de 30 millones de euros, aportados por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de la localidad. En 2015 se instaló la primera empresa, Embasur, que inauguró las instalaciones con una inversión que rozó el millón de euros (solo en la adquisición del espacio desembolsaron 600.000 euros). A finales de marzo, una empresa dedicada a la distribución de bebidas y productos para hostelería, Perymuz, anunció su entrada en el parque, adquiriendo dos de las últimas parcelas disponibles (la firma oficial se efectuó el pasado miércoles).

Con esta incorporación tan sólo quedan dos espacios disponibles de los 39 con los que cuenta el Parque Agroindustrial. Tras las últimas adquisiciones, el regidor de la localidad, Antonio Moreno Ferrer, manifestó que la incorporación supone un paso adelante para completar el espacio y contar con el ansiado lleno absoluto.

Balance

El sector
Málaga camina a dos velocidades en cuanto a la expansión del sector industrial. Las empresas logísticas son las que están moviendo más volumen de negocio y necesitan estar ubicadas en la capital para reducir costes de transporte. La Costa del Sol se ha quedado sin suelo industrial que ofrecer a una demanda incesante para construir nuevas sedes.
El interior busca su lugar.
Los municipios del núcleo de la comarca de Antequera, como Sierra de Yeguas o Mollina, buscan ofrecerse como una alternativa para parte de esa demanda. Procavi ha adquirido recientemente 30.000 metros de suelo sin urbanizar en Sierra de Yeguas y Mollina cuenta con varias empresas extranjeras y capital privado que está comenzando a ocupar parte del cuantioso terreno industrial del municipio. Sin embargo, no se puede hablar de tendencia: casos como el de Alameda evidencian que, de momento, gran parte de las empresas que se instalan en estos municipios son locales.
Casos de éxito.
El Tecnoalimentario de la Axarquía o Antequera marcan el ritmo.

El regidor apuntó que el parque se está convirtiendo «en un ejemplo de industrialización del sector agroalimentario y en un espacio para la innovación y el desarrollo empresarial». Según apunta Moreno Ferrer, las dos parcelas ya tienen un interesado, una empresa aeronáutica que está estudiando trasladarse al parque.

Una empresa aeronáutica ha mostrado su interés en las dos parcelas sin ocupar

La primera empresa en entrar al parque tecnoalimentario, dedicada al envasado, mantiene su actividad

Hace apenas dos meses, otra potente firma se instaló en el espacio empresarial: Sigfrido Fruit, que se dedica a la producción y comercialización de aguacates, mangos y hierbas aromáticas. Para incorporarse al parque ha invertido casi dos millones de euros entre suelo, obra civil y equipamiento. Las nuevas instalaciones se han construido sobre una superficie de 4.357 metros cuadrados, cuya adquisición supuso una inversión de 776.000 euros.

La empresa que abrió la veda en el año 2015 fue Embasur, una compañía especializada en la fabricación de envases. Al igual que las inversiones actuales, la compra del espacio -unas instalaciones de 3.765,99 metros cuadrados construidos en una parcela de 5.000 metros cuadrados- invirtió algo más de 600.000, un aporte con el que en su día pretendían aumentar su facturación anual en un 70%. Desde entonces su actividad se mantiene estable como la empresa más longeva del parque.

Además de ser una de las grandes inversiones de los últimos años, la apuesta del Ayuntamiento por el funcionamiento del Parque Tecnoalimentario es clara: n los presupuestos municipales para 2018 hay una partida reservada para solucionar los problemas de inundabilidad de las instalaciones, uno de los únicos contratiempos que le impiden despegar por completo. En una comarca estrechamente ligada a la economía agrícola (principal productor de aguacate de España), el alcalde de la localidad ha definido en varias ocasiones a este parque como «un pilar económico fundamental del municipio».

Tal y como explican desde la propia organización del parque, la idea de implantar el Parque Tecnoalimentario surgió para conectar el tejido industrial de la Axarquía a «un sector en constante crecimiento». Además del sector agrícola, el parque acoge un vivero de empresas, que en marzo cumplió un año funcionando. Se trata de un espacio de trabajo adaptado para las necesidades de cualquier tipo de empresa del sector y que cuenta con instalaciones para un total de once entidades diferentes. Entre las empresas que operan desde el vivero destaca Labariam, dedicada a las transformación del aguacate para productos de cosmética natural con aceite de aguacate.

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