«Estamos todo el día con la oreja puesta en el servicio de atención al socio»

Joan Cavallé, director general del grupo Caja de Ingenieros.
Joan Cavallé, director general del grupo Caja de Ingenieros. / SUR

La novena entidad del 'ránking' cooperativo quiere crecer en Málaga, donde tiene el 9% de su negocio andaluz. Joan Cavallé Director general de Caja de Ingenieros. El directivo confía en la banca de empresa y la asesoría para el crecimiento de la entidad

JOSÉ VICENTE ASTORGAMálaga

La cooperativa creada hace 50 años en Barcelona lleva apenas uno en Málaga, donde tiene una de sus 25 oficinas y el 9 por ciento del negocio en Andalucía. La entidad espera crecer, reforzando su peso como banca de empresa y el asesoramiento. El Gobierno acaba de reformar el ámbito del crédito cooperativo para reforzar su solvencia en línea con los estándares para todo el sector financiero.

-¿Qué destacaría de la nueva regulación?

MEDIO SIGLO

son los socios de Caja de Ingenieros, con casi 6
000 millones de volumen de negocio, el 7% en Andalucía
12
millones de beneficio neto de 2016, un ejercicio en el que la inversión crediticia aumentó un 7% .

-La norma tiene dos aspectos importantes: reconoce el papel de las cooperativas como suministradores de financiación a pymes, emprendedores y autónomos, y eso es un avance porque aunque no somos un sector sistémico, atendemos necesidades específicas y hemos funcionado relativamente bien, sin ningún fracaso ni euro público que tuviera que ayudarnos. Luego está el tema de los mecanismos institucionales de protección (MIP). Son voluntarios, y suponen una tercera o cuarta línea de defensa que te ayudan a reducir tu aportación al Fondo de Garantía de Depósitos. Está el modelo referenciado a una entidad mayor, y otro más abierto que da naturaleza jurídica a una situación que ya existe por modelo de negocio o por relación histórica con otras entidades. El modelo cooperativo tiene su espacio porque cubrimos necesidades. Y tenemos mucho por ganar. En los últimos cuatro años hemos ganado cuota de mercado.

-¿Tiene Caja de Ingenieros una decisión tomada?

-Tenemos tres alternativas: seguir como estamos, cosa bastante probable, o plantearnos alguno de los dos modelos. Hay que estudiarlo y hacer números porque aún debe concretarse una circular del Banco de España, y a partir de ahí decidiremos. Es verdad que el nivel de protección necesario depende de los ratios de solvencia que tengas, y en función de los que tenemos, que son muy buenos, es muy probable que mantengamos la posición actual.

-¿Cuál es el perfil de cliente de Caja de Ingenieros?

-Nuestro enfoque es de banca de profesionales urbanos. Para un 78 por ciento de nuestros 150.000 clientes somos primer banco, y cuando somos segundo, se declaran más satisfechos con nosotros.

-¿Cuántos socios tenían en 2007?

-Eran unos 95.000. Hemos crecido un 60 por ciento, a razón de entre diez y doce mil cada año, sin hacer un modelo de ofertones ni nada parecido. Ha sido un boca a oreja a través básicamente de los colegios profesionales del ámbito de la ingeniería, sobre todo, con los que tenemos acuerdos de colaboración no acuerdos mercantiles. Tenemos con ellos una intensa relación a través de la fundación Caja de Ingenieros.

-¿Qué acciones prevén llevar a cabo en Málaga para mejorar su posición?

-En Málaga tenemos un plan a cuatro años para crecer a partir de nuestros 827 socios actuales y hacerlo a medio y largo plazo. No se trata de crecer por precio aunque somos muy baratos en todo. En ese sentido, somos una entidad lenta en el buen sentido. Incorporamos relaciones a medio y largo plazo. En zonas más maduras, la transversalidad es mayor con otras profesiones, además de las del ámbito de la ingeniería. Sin duda tenemos el reto aquí del Parque Tecnológico, donde queremos ganar presencia. Después del verano haremos una acción para dar una 'sacudida' a Málaga. Somos poco conocidos. En Andalucía están un 7 por ciento de nuestros socios, unos 10.400, y también el 7 por ciento del volumen de negocio, con gran diferencia entre la occidental y oriental. La de Málaga es la oficina que más crece en hipotecas, con casi siete millones en lo que va de año, y representa el 9 por ciento del negocio en la Comunidad.

-¿En qué actividad basan más sus planes de crecimiento?

-Donde nos encontramos más cómodos es en pymes que están facturando a partir de cinco millones de euros hasta los 30 o 40 millones. Hace cuatro años empezamos con banca de empresa, pero en 2005 no la contemplábamos. En el 2012, con la crisis, nuestros socios empezaron a demandarla. Vimos qué necesidades teníamos y actualmente la mitad del nuevo crédito en 2016 -240 millones- es a empresas. Hemos salido del producto monohipoteca y crédito personal y estamos implantando el factoring para 2018. La banca de empresa requiere equipos, tecnología, gestión de riesgo, pero nuestro departamento tecnológico trabaja más para el supervisor que para desarrollar negocio en la entidad. El 13 por ciento de estos recursos están centrados en eso, más de cincuenta personas. Es nuestro grupo más grande de profesionales, y va a ir subiendo.

Nuevos servicios

-¿Qué esperan del nuevo ciclo financiero cuando se produzca el cambio en la política monetaria y el dinero salga de tipos negativos?

-Habrá menos valor del esperado respecto a los años del pasado. Los márgenes bajos ha venido para quedarse. Debemos aportar nuevos servicios y un alto grado de calidad en el asesoramiento, y eso requiere una alta especialización que sólo la tecnología no te puede resolver. Una enfermedad leve la puedes consultar por Internet, pero no un problema grave. En Málaga ya teníamos una cierta actividad, y el abrir aquí es ese asesoramiento directo como la principal razón de ser. En Caja de Ingenieros baja la cifra de los que nunca vienen a una oficina, pero quienes ya venían lo hacen ahora más.

-Sus clientes son también socios. ¿Estudian una mayor participación en la toma de decisiones?

-Ellos nos piden sobre todo un buen servicio. El departamento de atención al socio es fundamental. Estamos todo el día con la oreja puesta en él. Para mí es de las más importantes de la casa. Somos un colectivo muy disperso, urbano y con poco tiempo. Probablemente en 2019 nos plantearemos reforzar esa participación. Hoy por hoy no lo vemos. No hay tampoco más presión para más participación, pero si queremos fomentarla. En la fundación, los socios deciden incluso los premios que damos al mundo académico.

Fotos

Vídeos