Julia Bakery: Especializarse para marcar diferencias

Julia Bakery: Especializarse para marcar diferencias

Uno de sus productos estrellas recibe el nombre de 'malagueñito', un brioche con chocolate que se ha convertido en un producto casi fijo de su mostrador

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Junto a las marcas clásicas de la confitería malagueña conviven pequeños locales como Julia Bakery, que desembarcó hace seis años en Málaga con una oferta inspirada en los dulces americanos pero un acabado propio de la pastelería francesa. Su primer establecimiento, en calle Carretería, quedó desbordado ante el aluvión de demandas, sobre todo por sus 'cupcakes', por entonces una novedad en la ciudad, y se trasladaron a otro local más amplio de la misma calle, con un gran obrador propio. María Arquero, responsable del negocio, asegura que la clave del éxito de este coqueto establecimiento «es la apuesta por la calidad y el cuidado en la selección de las materias primas, porque trabajamos con productos cien por cien malagueños, desde el aceite de oliva hasta las pasas o las nueces». Uno de sus productos estrellas recibe el nombre de 'malagueñito', un brioche con chocolate que se ha convertido en un producto casi fijo de su mostrador, junto a las tartas de zanahoria o de calabacín con lima o frambuesa. En su caso, la especialización se ha convertido en una garantía para marcar la diferencia y atraer cada día, de lunes a sábado, a decenas de clientes: «Recuerdo cuando vendimos por primera vez tarta de zanahoria, la gente se extrañaba mucho, y mira ahora, toda una moda». «Somos artesanos de verdad, hasta la última crema se hace aquí, nada viene de un bote, todo es elaborado con leche fresca, así que vivimos para este trabajo, al que dedicamos 18 horas al día», explica María, que resume así el sacrificio de la pastelería tradicional, en muchos casos con elaboraciones y técnicas que requieren horas de trabajo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos