La empresa ofrece formación para profesionales y aficionados

F. TORRES

málaga. En la sede de FabLab, además de modelar y producir, se enseña. «La clave está en saber hacer buenos modelos en tres dimensiones, eso marca el resultado del producto final», apunta Fernando García del Castillo, responsable de producción de la empresa malagueña.

La popularización de las impresoras en tres dimensiones (hoy en día existen modelos asequibles e incluso se venden por piezas para ser montadas en casa), ha hecho que crezca el interés de profesionales y aficionados. En FabLab comparten los conocimientos de los expertos con numerosos alumnos que acuden mensualmente a conocer las últimas técnicas de modelado, escaneado y producción.

Las impresoras domésticas, explica García del Castillo, han permitido que se democratice la impresión en tres dimensiones, «pero todavía no permiten que se obtengan resultados como los conseguidos con maquinaria industrial». Para el ingeniero, con una impresora 3D de bajo coste, «alguien con maña podría fabricarse una pieza de la parte de atrás de la televisión y reemplazarla, pero no ofrecer los servicios de una empresa». No obstante, no descarta que ocurra como la impresión en papel, donde hay maquinaria doméstica a precios asequibles que permiten conseguir resultados similares a los de una copistería.

Las tres dimensiones tienen todavía un largo recorrido por delante hasta que la tecnología llegue a estar en manos de todos.

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