Diario Sur

BIC Euronova, la ‘guardería’ del PTA, cumple 25 años

El director de BIC Euronova, Álvaro Simón, flanqueado por su presidente (izda.) y su vicepresidente (dcha.), Mariano Ruiz y Mario Cortés.
El director de BIC Euronova, Álvaro Simón, flanqueado por su presidente (izda.) y su vicepresidente (dcha.), Mariano Ruiz y Mario Cortés. / Álvaro Cabrera
  • Proyectos como Aertec, Hispasec, Ingenia o Virustotal dieron sus primeros pasos en la incubadora más veterana de Málaga

Ahora que los atascos y el aparcamiento se han convertido en un gran dolor de cabeza para los más de 16.000 trabajadores del PTA, José Blanco, director general de Ingenia, echa la vista 25 años atrás y sonríe recordando cómo «cruzábamos la calle sin mirar y aparcábamos donde nos daba la gana». Su empresa fue la primera que se alojó en BIC Euronova y la tercera de todo el Parque Tecnológico, después de Hugues y Cetecom. En 1991 la tecnópolis era aún una historia por escribir y las incubadoras de empresas, un concepto desconocido en Málaga. «Fuimos la segunda de toda Andalucía y la gente no sabía exactamente qué es lo que hacíamos», recuerda su director, Álvaro Simón.

Lo que hacían y siguen haciendo en BIC Euronova es ofrecer un entorno adecuado para el nacimiento de un proyecto empresarial que tenga que ver con la innovación. Y eso no sólo consiste en proporcionar un espacio físico a precio asequible durante los primeros años de actividad, sino una tutorización que va desde la ayuda a la hora de redactar un plan de negocio a la mediación para conseguir financiación o subvenciones, pasando por contactos con potenciales clientes. A ello se suma lo que se podría llamar ‘efecto cafetería’: las sinergias que forzosamente surgen de la convivencia de tantos emprendedores en un mismo edificio.

El BIC, como se conoce a la decana de las incubadoras malagueñas, puede presumir de haber visto nacer a muchas de las que han sido o son las principales empresas tecnológicas de Málaga: la ya mencionada Ingenia, Hispasec, Novasoft, Virustotal, Aertec, Solbyte, Arelance, Ebury, Sequel, ATyges, Lynka... En total, 380 compañías han pasado por sus instalaciones en estos 25 años, con una tasa de supervivencia del 78%. El centro es un ejemplo de colaboración público-privada, pues su propiedad se reparte entre la Junta (40%), el Ayuntamiento (40%) y Unicaja (20%).

«Ha sido y sigue siendo el alma del PTA», resume el director de la tecnópolis, Felipe Romera, mientras recuerda cómo guió hacia allí a emprendedores como Antonio Gómez-Guillamón (Aertec) o Bernardo Quintero (Hispasec y Virustotal). Este último describe así su paso por la incubadora: «Allí empezó nuestra aventura. Nuestra experiencia fue muy buena, éramos sólo tres personas en una oficina pequeñita pero nos prestaban servicio de centralita y podíamos usar las salas de reuniones; además, nos asesoraban en temas relacionados con la empresa, de la que no teníamos ninguna formación», reconoce. Gómez-Guillamón, por su parte, destaca la «buena imagen» que daban a sus primeros clientes cuando les citaban allí para una reunión.

Durante muchos años, en los que la oferta de oficinas era escasa y de poca calidad, el BIC tuvo lista de espera. Cuando llegó la crisis la ocupación cayó, obligando a la incubadora a rebajar tarifas y ofrecer servicios añadidos, como la consultoría, el apoyo a la internacionalización o la participación en proyectos europeos. En los últimos tiempos, aunque la actividad emprendedora ha repuntado, el concepto de incubación empresarial no sólo se ha extendido –sólo Promálaga ha desplegado una red de una decena de centros en la ciudad–, sino que ha evolucionado hacia aceleradoras, ‘coworkings’, lanzaderas... En definitiva, a BIC Euronova le ha salido competencia, y mucha. Actualmente ronda una ocupación del 87%, pero sus responsables reconocen la necesidad de «reinventarse» para seguir siendo una pieza clave en el ecosistema de la innovación malagueño. Para ello apuestan por nuevos servicios como el de ‘softlanding’, enfocado a empresas extranjeras que quieren implantarse en Málaga; o el de internacionalización.