Diario Sur

Las compañías miran al exterior para ser más competitivas

Ion Arocena, director general de ASEBIO. :: sur
Ion Arocena, director general de ASEBIO. :: sur
  • ASEBIO reclama más apoyo público para un sector donde abundan las pymes que están todavía en fase inversora

«Nuestras empresas llevan en su ADN la internacionalización de su negocio». Ion Arocena, director general de ASEBIO, recalca que salir de nuestras fronteras se ha convertido en algo prácticamente obligatorio para las compañías españolas biotecnológicas.

El informe ASEBIO 2015 indica que para el 79% de las empresas la necesidad de internacionalizarse es «imprescindible» para el desarrollo de su actividad. De hecho, el 71% decidieron internacionalizarse desde el mismo momento de su creación. En 2015, el 86% realizó alguna actividad fuera de España. Los mercados preferidos son la Unión Europea y Norteamérica, seguidos de Japón, Brasil, Corea del Sur e Israel.

«En los últimos dos años las empresas de biotecnología españolas han sido noticia por haber firmado acuerdos de licencia con laboratorios farmacéuticos multinacionales líderes, por haber levantado rondas de financiación con participación de grandes fondos internacionales y haber realizado colocaciones exitosas en los mercados de capitales. Todo lo anterior ha generado un ambiente positivo y ha puesto a la biotecnología española en el mapa a escala global», valora Arocena.

En el caso de las firmas malagueñas, la mayoría también pesca fuera. Genosa cuenta con clientes en todos los continentes e Yflow compite en el mercado mundial de la nanotecnología con apenas una veintena de empresas bien posicionadas. Antonia Lorenzo, gerente de Bioazul, y Angela Magno, gestora de proyectos, aseguran que se han convertido en una «ingeniería de aguas de referencia en el sur de Europa», en base a «la amplia experiencia de nuestros profesionales dentro de diversos campos de la industria y la participación en numerosos proyectos de investigación, desarrollo e innovación», entre otros factores.

Juanjo Valderrama, de Brain Dynamics, explica que llevan ya ocho años desarrollando proyectos «al máximo nivel» en el mercado internacional, captando a las industrias que diseñan fármacos contra enfermedades neurológicas. «Nuestro campo es muy especializado y no hay muchas empresas que desarrollen este tipo servicios. Hay algunas compañías y universidades que realizan análisis de neuroimagen, pero creo que hemos alcanzado un alto grado de especialización», indica Valderrama.

Desde ASEBIO, defienden la competitividad de las firmas nacionales, pero reclaman más apoyo de la administración para que los inversores internacionales valoren mejor los proyectos. «El sector biotecnológico está compuesto en gran medida por pequeñas compañías todavía en fase inversora. Las mejor financiadas han aguantado bien la primera mitad de la crisis en términos de empleo y cifra de negocio. Ahora que la economía empieza a recuperarse, algunas compañías atraviesan momentos difíciles. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos apoyo», relata Arocena, que aboga por programas de ayudas públicas y una fiscalidad que favorezca la innovación.