Diario Sur

Don’t Stop Me se marca el reto de mejorar la vida de las personas con movilidad reducida

Eva Naranjo Quesada y Elena Peñalver Ruiz son las creadoras de Don’t Stop Me.
Eva Naranjo Quesada y Elena Peñalver Ruiz son las creadoras de Don’t Stop Me. / SUR
  • La firma creada por las ingenieras malagueñas Eva Naranjo y Elena Peñalver diseña ayudas técnicas más económicas, ligeras, transportables y estéticas

La ropa es algo fundamental para el ser humano. Sin embargo, no todas las personas pueden elegir qué prendas ponerse, ya que cuando hay problemas de movilidad el catálogo se reduce mucho. Por este motivo, dos jóvenes ingenieras en Diseño Industrial de Málaga, Eva Naranjo y Elena Peñalver, se han propuesto mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad física, conscientes de que en el mercado hay una oferta muy general y poco adaptada a las necesidades de cada paciente.

De esta inquietud nació hace poco más de un año la empresa Don’t Stop Me, que en inglés significa No Me Pares. «Dignificamos la vida de los niños y adolescentes con movilidad reducida, como pueden ser la parálisis cerebral o la esclerosis múltiple, entre otras. Para ello diseñamos, fabricamos y distribuimos ayudas técnicas, que son productos que permiten realizar actividades cotidianas a personas con necesidades especiales y sus cuidadores, como por ejemplo, triciclos, andadores y ropa adaptada», dice.

A su juicio, lo que se encuentra actualmente en el mercado «son productos muy costosos, con malas prestaciones, que pesan mucho, son poco transportables, estéticamente poco amables y nada adecuados al sector infantil», sostiene Naranjo. Por este motivo, Don’t Stop Me nació con el compromiso de sacar al mercado ayudas técnicas más económicas que las actuales, más ligeras, transportables y estéticas, y ampliar con otras inexistentes hasta el momento.

Así, decidieron que el primer producto que iban a lanzar debía ser ropa y accesorios adaptados, debido a que requerían de menor inversión para fabricar los prototipos, así como menor tiempo de desarrollo, «y nos iba a abrir los canales comerciales», apostilla esta ingeniera técnica en Diseño Industrial, al igual que su socia. «A su vez veíamos que era muy necesaria para dignificar la vida de los usuarios, ya que por falta de ropa en el mercado asequible y bien adaptada, los niños y adolescentes suelen ir con ropa ancha y baberos, únicamente», añade.

De esta forma, las dos emprendedoras partieron de la premisa de desarrollar productos de aspecto similar al de personas sin necesidades especiales y un coste comparable al de marcas populares, y solventar a la vez problemáticas asociadas a la movilidad reducida. «Por ejemplo, eliminamos el concepto de baberos y los sustituimos por ‘picos’ intercambiables, absorbentes e impermeables. Los pantalones, igualmente, cuentan con cremalleras para la apertura lateral total, para facilitar el cambio de pañales y sin quitar los férulas ortopédicas que estas personas suelen llevar en los tobillos. Ante los escapes de orina y heces disponen de dos empapadores absorbentes y que se pueden intercambiar de manera sencilla», cuenta.

Otro de los valores añadidos de Don’t Stop Me, que está entre las doce finalistas de la 14.º edición de los Premios Júnior del Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (IMFE), cuyo veredicto se conocerá el próximo 14 de diciembre, es que toda la ropa está fabricada en zonas rurales de Andalucía, «incentivando de esta manera la economía local», dice. La materia prima es igualmente nacional, garantizando la calidad.

Triciclo adaptado

«Paralelamente, estamos desarrollando el primer triciclo adaptado del mercado que un niño con muy alta discapacidad podrá dirigir por si solo y dos ayudas técnicas más», avanza Naranjo. En España hay unos 26.900 niños y adolescentes, con edades comprendidas entre 4 y 18 años, con problemas motóricos, de los cuales alrededor del 50% necesitan estas ayudas técnicas. «Queremos alcanzar, en los próximos meses, un mercado de 690 usuarios, que corresponde al 5 % de la población objetivo de España y el 15% de Andalucía», afirma.

Para ello, han recurrido a cinco canales de distribución. El primero y más importante es Ocupa2, la tienda de la asociación de paralíticos cerebrales ASPACE. Además, están ya en dos ortopedias cercanas a hospitales infantiles y han lanzado sus productos en tiendas ‘on-line’, tanto una propia como en webs especializadas. Por último, estarán también en comercios locales de ropa para niños y, una vez se haya consolidado la marca, buscarán introducir sus productos en una enseña del mercado.