Diario Sur

El 'boom' del comercio electrónico dispara el negocio de la paquetería

Las cinco principales empresas del sector se reparten el 33% de la cuota de mercado.
Las cinco principales empresas del sector se reparten el 33% de la cuota de mercado. / SUR
  • Los grandes grupos aún controlan un sector donde quieren pescar firmas malagueñas que apuestan por los envíos 'express' o la 'ecomensajería'. Hasta Correos se moderniza

El negocio de la paquetería y la mensajería vive un momento dulce desde la explosión mundial del comercio electrónico. Las compras por internet crecen en España a su mayor ritmo desde los últimos seis años, una tendencia que ha llenado las calles de camiones y repartidores cargados con los encargos de sus clientes.

Estos servicios generaron durante el año pasado un volumen de negocio de 6.150 millones de euros, según el observatorio sectorial de DBK, lo que supone un aumento del 4,2% respeto al ejercicio anterior. Para el próximo año, se espera que continúe creciendo del orden de otro 4%, superando los 6.600 millones de euros.

Los números al alza de la paquetería han coincidido con el buen momento del 'e-commerce', que mueve más de 5.300 millones de euros solo en España, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. La curva ascendente en ambos sectores se registra desde 2013. Antes de esa fecha, el mercado de la mensajería y paquetería acumulaba cinco años de caídas.

«El 'e-commerce' crece a un ritmo del 27% anual. Y en consecuencia el volumen de negocio logístico. Ahora todo el mundo compra a través de internet y quiere tener los productos el mismo día o en menos de una hora», explica Chris Orejuela, uno de los socios de Happy Box, una de las firmas malagueñas que se ha lanzado a buscar su hueco en un segmento que todavía dominan los grandes operadores como Seur, Nacex, MRW, DHL o la propia Correos. Según DBK, la cuota de mercado conjunta de las cinco primeras empresas del sector se situó en el 33% en 2015, mientras que las diez primeras reunieron el 52%.

En Málaga, el único grupo de los principales que quedaba por implantarse era Fedex, que llegó hace dos años al amparo de un mercado prometedor. La empresa de transporte 'express' más grande del mundo abrió delegaciones en la capital de la Costa del Sol y en Sevilla ofertando un amplio abanico de servicios, como entregas al día siguiente en Europa o dos días para envíos intercontinentales. Pese a todo, algunas firmas independientes se han embarcado en interesantes propuestas, con formatos innovadores y que apuestan principalmente por la inmediatez. Es el caso de Happy Box, la compañía nacida en Málaga y especializada en la entrega de pequeños paquetes en menos de una hora.

Desde su puesta de largo en octubre del año pasado han ampliado servicio a Málaga, Sevilla, Madrid y Barcelona. «El servicio está orientado principalmente a 'e-commerces', 'market places' y pymes y contamos con decenas de clientes que realizan el envío de sus productos como tecnología, moda, alimentación o libros a sus clientes a través de Happy Box. Alguna de estas empresas son de gran renombre nacional e internacional», asegura Chris Orejuela, quien habla de un «crecimiento continuo» del proyecto y anuncia su llegada a otras ciudades en los próximos meses. Una de las alianzas de Happy Box ha sido la que estableció en Navidad con la también malagueña Agapea, la cadena de librerías 'on line' que quiso probar así los envíos instantáneos.

«Pensamos que si una pizza podía llegar a casa del cliente o a la oficina en menos de una hora, ¿por qué no un iPhone 7, unas flores o un libro? El tiempo de entrega es un elemento básico en el ratio de conversión. Es más probable de que una persona realice una compra 'on line' si puede disponer del producto en menos de una hora o en el mismo día», reflexiona el responsable de Happy Box.

En efecto, el mundo digital ha revolucionado tanto el negocio de la paquetería que hasta Correos se moderniza. Este mismo año estrenaba en Málaga la que definieron como su «oficina más moderna» en España, que tenía por objetivo principal reducir los tiempos de espera en la empresa que durante décadas controló los envíos postales, pero que ha tenido que adaptarse a los nuevos tiempos y a una competencia feroz. La renovada sucursal malagueña de Correos, de más de 400 metros cuadrados y dos plantas, permite la entrega y recogida de paquetería las 24 horas todo el año, los envíos automatizados o la recepción de dinero con cobertura estatal e internacional. El modelo se implantará en otras 250 oficinas de Correos en España.

Reparto en bici

Los envíos 'express' se imponen en el sector, aunque se han dado otros casos de innovación que se han centrado en la responsabilidad social y un modelo ecológico y respetuoso con el medio ambiente. En las ciudades aumentan las redes de 'ecomensajeros' que utilizan la bicicleta para sus repartos. Sobre2ruedas fue la primera empresa malagueña en adoptar este formato, aunque acabaría cerrando. Uno de sus antiguos trabajadores, Gonzalo de Anta, creó hace cinco años Biznaga Ecomensajeros y continúa ofreciendo sus servicios en bici. «En un día he llegado a realizar hasta cien envíos», apunta De Anta, que ha tenido entre sus clientes a Inditex y Fnac, además de empresas del PTA, el Colegio de Procuradores o tiendas de barrio. «Al principio muchos me veían como un bicho raro, pero con el tiempo ven que les salgo más económico y soy más formal que muchas empresas grandes», subraya.

Ecoscooting es otra compañía con oficinas en Madrid y Barcelona que vende su «reparto ecológico» gracias a su flota de motos eléctricas. Sus fundadores, de origen alemán, anunciaban hace unos meses su intención de desembarcar en Málaga, aunque por el momento el proyecto no ha cristalizado.

En cualquier caso, está claro que el negocio seguirá evolucionando. «Las empresas de transporte tradicionales son demasiado grandes y lentas para adaptarse a los nuevos retos logísticos; nosotros podemos adaptarnos rápido a las necesidades de cada cliente», recalca desde Happy Box Chris Orejuela. Grandes empresas como Amazon o Seur ya han avanzado que están trabajando en proyectos para poner en marcha un servicio de reparto a través de drones, aunque parece que todavía tardará en llegar.