Las eléctricas moderan el alza de sus beneficios aunque superan los 5.600 millones

Central hidroelectrica de la presa de Sobrón en el río Ebro. :: r. c./
Central hidroelectrica de la presa de Sobrón en el río Ebro. :: r. c.

La débil producción hidroeléctrica y el lastre de sus tarifas planas lastran unas cuentas que se ven compensadas por el negocio internacional

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. Las tres grandes compañías eléctricas no vivieron en 2017 el mejor de sus últimos años. No tanto porque no ganaran dinero sino porque sus negocios en España se vieron impactados tanto por la sequía como por un alza de precios que no pudieron aplicar a buena parte de sus clientes, que ya se encuentran mayoritariamente en el mercado liberalizado. Entre Iberdrola, Endesa y Gas Natural obtuvieron unos beneficios de 5.627 millones de euros, lo que supone un 3% más que en el año anterior.

La última firma del sector que ha presentado sus cuentas anuales, Endesa, constata esa ralentización que tanto Iberdrola como Gas Natural habían anunciado previamente. La compañía presidida por Borja Prado ganó 1.463 millones, un 4% más que en 2016. La contribución del negocio de Enel Green Power España -aportó 181 millones, más del doble que en el ejercicio previo-, el margen obtenido en el negocio regulado -creció un 8%- e incluso el dinero obtenido por la devolución del Bono Social que tuvo que realizar el Gobierno para cumplir con varias sentencias judiciales, han contribuido a compensar el «descenso significativo del margen del negocio liberalizado», reconoce Endesa. Esta cuantía se desplomó un 18% en términos interanuales «debido al fuerte incremento de los costes variables producido por la baja producción hidroeléctrica».

Se trata de una situación parecida por la que han pasado las eléctricas de la competencia, aunque en el caso de Iberdrola, y en menor medida de Gas Natural, su diversificación internacional (Reino Unido, Estados Unidos, México, Brasil o Chile son algunas de las áreas donde operan) les ha permitido hacer frente de forma más desahogada a esta realidad. Con una media del 55% de los clientes de España en el negocio liberalizado, muchos de los precios fijos que habían ofrecido las empresas para 2017 se vieron superados por los que finalmente registró el mercado. El aún consejero delegado de la gasista, Rafael Villaseca, ha reconocido que esta actividad ha sido «claramente negativa» y que no pudieron repercutir a los clientes este ascenso del 'pool', que fue del 31%, hasta los 52,2 euros por megavatio/hora (Mwh).

Ese incremento, que sufrieron los usuarios cuyas facturas se rigen por la tarifa regulada (el Precio de Venta al Pequeño Consumidor, PVPC) vino provocado por la falta de lluvias que tuvo la Península Ibérica el año pasado. De ahí derivó buena parte del alza de costes, porque las centrales hidroelécricas son una de las fuentes de producción más rentables para el sector. En 2017, los pantanos apenas cubrieron un 8% de la producción anual, frente a casi el 15% del año anterior. En el caso de Iberdrola, una de las principales productoras de luz a través de las centrales de los embalses, el beneficio de explotación (EBITDA) de su área de Generación y Clientes sufrió un recorte del 29% debido principalmente por la escasa producción hidroeléctrica en España.

Alza del 10% en febrero

Después de un mes en el que las condiciones meteorológicas no han ayudado a activar las plantas renovables, el coste medio de la luz ha subido un 10% en febrero hasta los 54,9 euros/Mwh, y es un 6,2% más caro que hace un año. Al reflejar estas variaciones en un recibo medio de un hogar, la factura se ha incrementado ligeramente -un 0,6%-, aunque ha bajado casi un 8% en los dos primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2017.

Aunque la generación eólica superó el 22% del total, y la hidroeléctrica el 11%, son registros aún bajos frente a la aportación del carbón, que representa un 17%, o la de los ciclos combinados, cuyo peso ha caído hasta suponer un 9% del total.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos