Draghi aleja la subida de tipos a 2019 y alerta del 'efecto Trump'

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ayer ante los medios. :: reuters/
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ayer ante los medios. :: reuters

El presidente del BCE admite «preocupación» por la revalorización del euro frente al dólar y critica que EE UU no respete lo acordado

ADOLFO LORENTE

bruselas. El imprevisible 'efecto Trump' vuelve a primera línea del discurso europeo. Y no sólo a nivel político, terreno acostumbrado y abonado al 'y tú más', sino a las altas esferas económicas. Algo se ha roto en la relación trasatlántica con una guerra de divisas que está revalorizando el euro frente al dólar a niveles «preocupantes». Pero lo grave no sólo es esto, sino el temor a lo que puede estar aún por llegar. «Varios miembros del Consejo de Gobierno han mostrado su preocupación al respecto, no sólo en lo que se refiere al mercado de divisas, sino de manera más amplia a las relaciones internacionales actuales», admitió Mario Draghi. Y que diga esto el siempre cauto presidente del BCE es una confesión de magnitud política.

Si hace apenas dos semanas el gran debate en torno al Banco Central Europeo se refería a cómo será ese cambio en el relato de la política monetaria de cara a ir preparando el terreno para una retirada de los estímulos a medio plazo, ahora todo ha dado un giro de 180 grados por la alargada sombra del impredecible presidente de los Estados Unidos. Fuera caretas. Las declaraciones en Davos del nuevo secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en favor de un dólar débil han supuesto una suerte de declaración de guerra para la Eurozona. No obstante, ayer Trump, para calmar a los mercados, dijo que quería «un dólar fuerte».

El banquero italiano se cuidó muy mucho de acusar directamente a Washington. El barro no es su estilo. Aprovechó las muchas preguntas sobre el tema para cimentar su contraofensiva. En este sentido, recordó que el pasado abril se alcanzó un compromiso en el seno del Comité Monetario y Financiero Internacional para «abstenerse de usar la política monetaria para influir en el cambio de divisas con fines competitivos». No se quedó aquí y aseguró que la volatilidad en los tipos de cambio «reflejan factores exógenos en respuesta a la comunicación. Y no por parte del BCE, sino de alguien más», lanzó.

Más allá de la batalla política con EE UU, la primera reunión de 2018 del BCE sirvió para mantener los tipos de interés en el histórico 0% y la tasa de facilidad de depósito penalizada al 0,4%. ¿Hasta cuándo? «Hay pocas opciones de que los tipos de interés suban en 2018», admitió. Además, el BCE recordó que las compras de activos continuarán al menos hasta septiembre y que el volumen (30.000 millones) podría modificarse al alza o a la baja en función de la economía.

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