Más dinero para fomentar el empleo y menos para el paro

El gasto en prestaciones por desempleo cae un 3,4%, mientras sube un 3,9% el destinado a políticas activas como las bonificaciones

LUCÍA PALACIOS MADRID.

De nuevo el Ministerio de Empleo es el peor parado en el proyecto de Presupuestos presentado ayer en el Congreso. De este modo, es el único departamento que ve reducida su partida para el año 2018: concretamente tendrá 12.591,41 millones de euros para gastar, un 10,2% menos que en 2017. Y eso que ya entonces tuvo un recorte mayor, del 15,5%.

También disminuye la partida destinada al Servicio Público de Empleo, que dispondrá de 23.606 millones para sus programas, un 1,6% menos, como consecuencia del «buen comportamiento del mercado laboral y la evolución del empleo en estos últimos años», según se explica en el 'Libro Amarillo' que detallan las cuentas públicas. De igual manera, se destinarán 17.702 millones de euros a atender la política de desempleo, lo que supone un 3,4% menos que en 2017 (616 millones menos), cuando se asignó una partida de más de 18.300 millones. De este importe, 17.411 millones se destinarán al pago de prestaciones de los todavía más de 3,4 millones de parados que hay en el país -según los datos de marzo difundidos ayer por el Ministerio- y el resto, a gastos de funcionamiento.

Respecto al pago de prestaciones, cabe resaltar que este año se prevén más beneficiarios del subsidio por desempleo (de carácter asistencial y, por consiguiente, de menor cuantía) que de la prestación por desempleo de carácter contributiva: 723.000 y 674.950.

Pese a estos significativos recortes, el presupuesto para 2018 destinado a políticas activas de empleo se eleva en 217 millones hasta los 5.716 millones de euros, un 3,9% más que en 2017. Este aumento responde, principalmente, al incremento en las partidas destinadas a financiar bonificaciones a la contratación (110 millones hasta 1.936 millones, es decir, una tercera parte del total), formación profesional para el empleo (147 millones más, hasta los 2.284 millones) y oportunidades de empleo (12 millones de euros más que en 2017, hasta los 278 millones).

Concretamente, de los créditos destinados a políticas activas, 3.327 millones corresponden a actuaciones de inserción e incentivación a la contratación, de los cuales destacan 1.936 millones que se destinan a bonificar la contratación de trabajadores desempleados. También cabe destacar los 2.284 millones de euros destinados a actuaciones de carácter formativo, 4 millones de euros para actuaciones de fomento de la economía social y 101 millones para gastos de funcionamiento.

Como novedad este año, el proyecto de presupuestos integra una nueva bonificación por conversión en indefinidos de los contratos para la formación y el aprendizaje celebrados con jóvenes beneficiarios de la ayuda económica de 430 euros mensuales. Las empresas podrán bonificarse de 250 euros al mes durante tres años. Por ello, el crédito destinado a financiar bonificaciones a la contratación se ha incrementado en 110 millones de euros.

Así, los Presupuestos incluyen 500 millones de euros de ayuda complementaria al Sistema Nacional de Garantía Juvenil.

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