Casi el 70% de la deuda pública de Cataluña está en manos del Estado

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. :: reuters/
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. :: reuters

El Banco de España modera una décima el crecimiento de la economía en 2018 y 2019 por la crisis catalana

D. VALERA

madrid. La deuda pública de Cataluña en manos del Estado sigue aumentando y ya supone casi el 70% (68,9%) del total de esa comunidad, cuando a finales de 2016 era del 66,3%. En concreto, la administración central posee 53.005 millones del pasivo catalán debido a las inyecciones de los diversos mecanismos de financiación extraordinarios como el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) o el plan de pago a proveedores, según datos publicados ayer por el Banco de España del tercer trimestre. Unas herramientas puestas en marcha por el Ministerio de Hacienda para aquellas comunidades que vieron cómo se les cerraban los mercados. La necesidad de acudir a estas fuentes de financiación ha provocado que el Estado tenga más de la mitad del pasivo de ocho comunidades.

En el caso de Cataluña, la deuda pública en manos del Estado se ha incrementado un 6% en lo que va de año. El pasivo total de Cataluña alcanza los 76.831 millones, lo que equivale al 35,1% del PIB. Sin embargo, hay regiones que tienen una dependencia mayor. Es el caso de la Comunidad Valenciana, con el 80% de su deuda en manos de la administración central. Otras autonomías que también tienen al Estado como gran acreedor son Murcia (78,7%); Andalucía (72,1%); Castilla-La Mancha (71,7%) o Cantabria (71%). En cualquier caso, el comportamiento de la deuda pública del conjunto de las administraciones públicas fue positivo en el tercer trimestre del año. De hecho, el pasivo se redujo en 1.688 millones entre julio y septiembre, lo que supone el primer retroceso trimestral desde finales de 2016. Con esta disminución la deuda pública total se situó en los 1,13 billones de euros, lo que equivale al 98,7% del PIB. Una tasa ligeramente inferior al 99% con la que cerró 2016, pero que todavía está lejos del 98,1% fijado como objetivo por el Gobierno para 2017.

Sin embargo, el Ejecutivo todavía confía en cumplir con ese límite gracias al mayor crecimiento de la economía, lo que permitiría que el ratio deuda/PIB descienda, aunque el volumen total del pasivo aumentará. De hecho, hasta septiembre la deuda se elevó en 29.000 millones.

Moderación del empleo

Precisamente, el Banco de España revisó ayer a la baja las previsiones macroeconómicas para los dos próximos ejercicios por el impacto de la incertidumbre en Cataluña. En concreto, el organismo que dirige Luis María Linde, mantiene el avance del PIB del 3,1% para este año, pero recortó una décima la estimación de 2018 hasta el 2,4%. Pese a esta desaceleración la previsión del supervisor es todavía más optimista que la del Gobierno (2,3%). Asimismo, el Banco de España también redujo una décima la estimación para 2019 hasta el 2,1%, la misma que para 2020.

El informe publicado por el organismo señala que los «efectos negativos» de la incertidumbre por Cataluña -cuya inestabilidad espera que se corrija durante la primera parte de 2018- serán compensados parcialmente por la mejora de las exportaciones. Asimismo, también constata una moderación en el ritmo de la creación de empleo, que pasa del 2,9% al 2,7% este año. Además, estima que la tasa de paro se situará en el 15,8% este ejercicio (era del 16,3% en la anterior previsión) y calcula que el desempleo todavía se sitúe por encima del 10% en 2020. Por último, el informe señala que el déficit acabará este año en el 3,2% con la ayuda a la banca, lo que significa que España cumplirá el objetivo pactado con Bruselas.

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