Del despacho a la cancha: un nuevo método de aprendizaje empresarial

Juanjo Martín, Javier Imbroda y Francisco de Miguel son los encargados del proyecto Mind Company Sport./SUR
Juanjo Martín, Javier Imbroda y Francisco de Miguel son los encargados del proyecto Mind Company Sport. / SUR

Mind Company Sport ofrece conceptos y rutinas deportivas para mejorar el rendimiento de empleados y directivos

Fernando Torres
FERNANDO TORRESMálaga

En los últimos años, el mundo empresarial ha tomado conciencia de la necesidad de formar a sus empleados y directivos. Métodos como el ‘coaching’ y el ‘mentoring’ están en boga gracias a sus buenos resultados y a su facilidad de aplicación. En Málaga, tres expertos en psicología deportiva han decidido darle una vuelta de tuerca a los sistemas de formación y han creado Mind Company Sport (MCS). Se trata de un sistema con elque los miembros de una empresa adquieren y mejoran habilidades concretas a través de entrenamientos similares a los de los deportistas de élite.

Francisco de Miguel, psicólogo deportivo –durante un tiempo en el Málaga Club de Fútbol–, fue el creador del método original, al que más adelante se han sumado Juan José Martín, también psicólogo deportivo, y Javier Imbroda, exjugador profesional de baloncesto y exentrenador –Unicaja, Real Madrid–. De Miguel explica que la idea nació a raíz de un paralelismo que no todo el mundo es capaz de ver: «En el deporte, todo lo que se entrena en la cancha ocurre en la competición. Sin embargo, en el mundo empresarial, en una gran cantidad de casos, los conceptos que se estudian en un aula se olvidan una vez el empleado vuelve a su puesto de trabajo». Mind Company Sport hace que los profesionales de la empresa practiquen «exactamente igual que un deportista de alta competición». Durante los cuatro años de funcionamiento de la empresa, ya han entrenado a más de 1.200 profesionales de entidades como Asisa o Caixabank.

El método se evalúa al finalizar las rutinas, comparando los resultados y d

«La principal diferencia de este método y el resto es que en este se practican las habilidades de manera real y repetida», apunta De Miguel. «Retiramos la carga física de los modelos de entrenamiento y nos centramos en la habilidad para que los participantes traten directamente con los conceptos que quieren aprender, sin aulas». MCS se centra en rutinas empleadas por el propio Javier Imbroda, Mourinho o Guardiola para conseguir los objetivos de cada empresa.

Los deportistas entrenan habilidades que son similares en el ámbito de la empresa: comunicación, planificación, toma de decisiones bajo presión, gestión del equipo y estrategia; conductas entrenables que tras repetirse una y otra vez se ejecutan de manera automática en los momentos de mayor presión.

Pero antes de poner los pies en la cancha, los expertos llevan a cabo una serie de procesos previos. «Una de las partes fundamentales de este sistema es la evaluación del entorno empresarial» de la compañía que acude a MCS. «Cada entidad tiene sus propios conceptos y necesidades, y nosotros nos adaptamos a ellos», explica Martín. «En muchos casos ni siquiera saben cuáles son los puntos en los que necesitan mejorar». Al fin y al cabo, lo que estos tres empresarios persiguen es «un impacto directo en el cliente», cotejando las rutinas empleadas con los resultados reales de la empresa.

La clave del método es la interiorización de las habilidades en un entorno con mayor presión que el laboral. «En las sesiones, los trabajadores están lejos de su zona de confort», por lo que cuando vuelven al despacho o a su puesto habitual «es mucho más fácil aplicar los procesos».

Existen infinidad de rutinas, como la que se emplea para la mejora de los protocolos de atención al cliente. «Hace poco hicimos un ejercicio con McDonald’s, en el que retamos a los empleados del servicio de venta a vehículos a jugar una partida repitiendo el discurso de venta sin perder el partido». Justo después de esta ‘partida’, los empleados volvieron a sus puestos y redujeron «considerablemente» el tiempo que tardaban en cerrar la venta con todas las pautas incluidas en la conversación.

Para la toma de decisiones, uno de los sectores más demandados, los directivos reciben la ayuda del bicampeón olímpico de taewkondo Ángel Alonso. El ejercicio consiste en aprender a evaluar, identificar y decidir acorde a dichos factores el mejor movimiento ante un ataque. «La repetición durante varias horas de este proceso hace que el participante interiorice las pautas a seguir, por lo que en el entorno de trabajo el tiempo dedicado a la toma de decisiones será menor, y éstas serán más acertadas».

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