El déficit del Estado se reduce un 38% por la mayor aportación de las empresas y el consumo

La mejora no impide que el desfase se sitúe en 13.252 millones, lo que representa un 1,14% del PIB, por encima del objetivo para 2017

D. VALERA MADRID.

El Gobierno apostó por los ingresos para lograr el ajuste del déficit de 13.000 millones que suponía bajar el desequilibrio de las cuentas del 4,3% de 2016 al objetivo del 3,1% de 2017. Y parece que, a mitad de año, las grandes cifras responden a esa estrategia. Así, la evolución del déficit del Estado hasta junio mantuvo su senda positiva con una reducción del 38% gracias a la recaudación tributaria, especialmente en Sociedades e IVA. En concreto, el desfase entre ingresos y gastos de la administración central se situó en los 13.252 millones. Es decir, el déficit representa el 1,14% del PIB, una reducción de 0,79 puntos porcentuales sobre 2016, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Hacienda. Una mejora que, sin embargo, no impide que la administración central ya haya superado el objetivo del 1,1% contemplado en el Plan de Estabilidad enviado a la Comisión Europea. Sin embargo, el propio Ejecutivo ya había previsto este desfase y en un comunicado posterior a Bruselas elevó el margen al 1,5% al contar con el margen que le ofrece el superávit de los ayuntamientos.

La fortaleza de los ingresos del Estado en los seis primeros meses se reflejó en un aumento de los recursos de un 5,3%. Un impulso derivado de la buena marcha de la recaudación impositiva, con un alza del 6,7% hasta alcanzar los 74.223 millones hasta junio en términos de contabilidad nacional. En cualquier caso, este ritmo es inferior al 7,9% marcado en los Presupuestos Generales. El mayor incremento se registró en el Impuesto de Sociedades con un avance del 36,3% al pasar de 5.608 millones en 2016 a 7.641 millones en el primer semestre de 2017. Este aumento se debe a los cambios introducidos por el Gobierno en los pagos fraccionados que obligan a las grandes empresas a adelantar un mínimo del impuesto, algo que no ocurrió en 2016 y que supone un efecto escalón que empezará a corregirse en julio con la liquidación del impuesto. Será entonces cuando pueda comprobarse la verdadera evolución de esta figura tributaria, la única de las grandes que todavía no ha recuperado los niveles precrisis.

El IVA también se elevó en el primer semestre un 6,6% hasta los 37.744 millones, lo que pone de manifiesto la fortaleza del consumo y la demanda interna. Sin embargo, no todos los tributos avanzan al ritmo esperado por el Ejecutivo. De hecho, el IRPF registró un descenso del 1% y se situó en los 15.513 millones frente a una previsión de aumento del 7,7%. Desde Hacienda justifican esta reducción por las mayores entregas a cuenta del sistema de financiación a las comunidades que crecieron un 5,6%. Precisamente, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya ha expresado sus dudas sobre la previsión de crecimiento para este impuesto.

Menos gastos

Además, hasta el mes de junio de 2017 los gastos no financieros del Estado alcanzaron los 97.547 millones, un 3,9% inferior a los registrados en el mismo periodo de 2016. Este descenso se explica por las menores transferencias realizadas al Servicio Público de Empleo Estatal para financiar las prestaciones por desempleo en 1.514 millones. Asimismo, la partida de remuneración de asalariados descendió un 5,4% a pesar de la revalorización de los sueldos de los funcionarios un 1% este año.

Por su parte, Hacienda también difundió ayer los datos de déficit de las administraciones públicas hasta mayo, excluyendo las corporaciones locales, que se redujo hasta el 1,59% del PIB frente al 2,17% registrado en el mismo periodo del año anterior. Esto supone haber consumado ya la mitad del margen para cerrar el ejercicio en el 3,1%, aunque el superávit de los ayuntamientos (todavía no computado) permitirá compensar esa cifra. De hecho, el ministro de Economía, Luis de Guindos, sorprendió ayer al afirmar que España «podría salir del déficit excesivo este año» si reduce el desfase hasta el 3%, una décima más que el objetivo.

De momento, el déficit autonómico se situó en los 4.820 millones, lo que representa el 0,41% del PIB y supone un empeoramiento respecto al 0,3% del año pasado. Además, hay dos comunidades que ya superan el objetivo del 0,6% fijado para este año. Son Murcia (0,62%) y Valencia (0,85%). El resto de regiones se mantienen dentro de los márgenes pactados.

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