Las comunidades y los municipios permitieron cumplir el déficit en 2017

Cristóbal Montoro./
Cristóbal Montoro.

Las autonomías por primera vez se situaron por debajo del objetivo y compensaron el desfase registrado por el Estado y la Seguridad Social

D. VALERA

madrid. Por primera vez desde el comienzo de la crisis las comunidades autónomas cumplieron en 2017 con el objetivo de déficit. Y lo hicieron con creces. En concreto, cerraron en el 0,32%, frente a un límite del 0,6%. Este buen comportamiento unido al superávit -el sexto consecutivo- de las corporaciones locales de un 0,59% permitieron compensar los desfases de la administración central (un importante desvío de ocho décimas) y de la Seguridad Social, que cerró en el 1,48% con unos números rojos de 17.209 millones, según los datos desglosados y difundidos ayer por el Ministerio de Hacienda.

Es decir, las comunidades y los ayuntamientos fueron claves para lograr que España lograse el objetivo pactado con Bruselas y cerrase el ejercicio con un déficit de 35.758 millones correspondiente al 3,07% del PIB (3,11% con ayuda a la banca) frente al 4,3% de 2016. De esta forma el pasado curso el ajuste de las cuentas públicas se elevó a 12.254 millones, el más potente desde 2012.

El ejercicio 2017 supuso un punto de inflexión en la senda de estabilidad para las comunidades. De hecho, salvo seis regiones (Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Murcia y Comunidad Valenciana) el resto cumplieron con el objetivo del 0,6% e incluso en cuatro casos cerraron con superávit (Baleares, Canarias, Navarra y País Vasco). Una evolución positiva que desde Hacienda achacaron a los 6.567 millones más procedentes del sistema de financiación por la mejora de la economía. Desde 2011 las comunidades han reducido el déficit en 3,03 puntos porcentuales y en 2018 podrían acercarse al equilibrio presupuestario.

La administración central, por su parte, acabó 2017 en el 1,86% (sin ayuda a la banca), lo que supone incumplir el objetivo del 1,1%. Sin embargo, Montoro explicó que ese desfase sería dos décimas inferior si se descuentan unos ajustes correspondientes a la actualización de los conciertos económicos del País Vasco y Navarra, que han supuesto 1.248 y 336 millones, respectivamente. Asimismo, el ministro destacó que el Estado es la administración que más esfuerzo de consolidación fiscal ha realizado con un descenso de 3,89 puntos porcentuales desde 2011.

Ingresos

En cualquier caso, el desfase de la administración central también se debe al comportamiento de los ingresos algo peor de lo previsto. De hecho, la recaudación tributaria fue 2.862 millones inferior a la estimada en los Presupuestos de 2017. En este sentido, el crecimiento de los tributos fue del 6,4%, frente al 7,8% estimado. De esta forma, los ingresos alcanzaron los 198.101 millones.

Así, los ingresos por IRPF avanzaron un 6,4% y se situaron en 77.038 millones, lo que supone 989 millones menos de lo estimado. Sin embargo, el mayor desvío se produjo en Sociedades que pese a elevarse un 6,8% recaudó 1.256 millones menos de lo proyectado (23.143 millones). De hecho, este gravamen es el único que todavía no ha recuperado los niveles precrisis. Por su parte, el IVA se elevó un 7,9% gracias al mayor consumo y alcanzó los 67.797 millones, una cifra ligeramente superior a lo previsto.

La Seguridad Social también incumplió el objetivo del 1,4% al situarse en el 1,48%. Sin embargo, supone una reducción respecto al 1,6% de 2016. En cualquier caso, Montoro reconoció que se trata una situación «seria y grave», aunque resaltó que «era peor en 2012» y confió en que el aumento de las cotizaciones (un 4,9% en 2017) reduzca ese déficit. De hecho, el agujero de esta administración ha caído ligeramente desde los 18.876 millones del pasado ejercicio hasta los 17.209 millones.

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