La Comisión Europea pide multas severas para proteger a los consumidores

Parque de vehículos retirados del grupo Volkswagen en California (Estados Unidos). :: reuters/
Parque de vehículos retirados del grupo Volkswagen en California (Estados Unidos). :: reuters

Bruselas propone sanciones de hasta el 4% de la facturación anual contra compañías que protagonicen casos como el polémico 'dieselgate'

ADOLFO LORENTE

bruselas. Entre los muchos frentes que tiene abiertos la Unión Europea, uno de ellos, quizá el principal, es el de sus propios ciudadanos. El club necesita ganarse a su gente, hacerse respetar, y qué mejor forma que reforzando la protección de los consumidores europeos ante los abusos de las grandes compañías. El penúltimo de ellos, el polémico 'dieselgate'. Sí, el penúltimo, porque vendrán más. Eso sí, el presunto defraudador deberá pensárselo dos veces ya que las multas podrían ser de hasta el 4% de su facturación anual en un determinado país.

Así lo anunció ayer al término del Colegio de Comisarios la titular de Justicia y Consumo, Vera Jourova, quien presentó el 'Nuevo Pacto con el Consumidor'. Se trata de una batería legislativa que también agiliza la presentación de demandas colectivas para hacer frente a las grandes multinacionales. Todas estas propuestas, sin embargo, deberán ser ahora negociadas y acordadas con el Consejo y el Parlamento Europeo.

«Damos a las autoridades nacionales 'dientes' para castigar a los que hacen trampa», zanjó Jourova, quien lamentó que, en la actualidad, muchos gobiernos no están equipados para «sancionar prácticas que crean situaciones de daño generalizado». Si la diversidad es una de las grandes riquezas de la Unión Europea, en materias como ésta se evidencia que queda mucho por hacer para actuar como un todo.

«Las corporaciones hacen trampa porque saben que las multas son bajas y difieren entre países»

«Las grandes corporaciones no tienen miedo de hacer trampas porque las penas difieren considerablemente entre países y frecuentemente son muy bajas», recalcó. En este sentido, cómo no, hizo alusión al 'dieselgate' para recordar que Volkswagen apenas ha sido sancionada con multas de 5,5 millones de euros en dos de los 28 países. «Esto no es nada comparado con los 25.000 millones de dólares que ha tenido que pagar en Estados Unidos», incidió. No hay que olvidar que Jourova ha protagonizado fuertes encontronazos con la firma alemana recriminándole su actitud ante los usuarios europeos. Pero ayer también apuntó a otros casos de vulneración generalizada de derechos del usuario, como la cancelación masiva de vuelos protagonizada por Ryanair durante el año pasado.

«En la actualidad, el nivel de las sanciones varía mucho dependiendo del Estado miembro y es a menudo demasiado bajo para tener un efecto disuasorio, particularmente para las empresas que actúan de forma transfronteriza y a gran escala», según la Comisión. Otras novedades incluidas en la propuesta buscan abordar la cualidad dual de los productos en diferentes países, un problema particularmente agudizado en el este de la UE, y también garantizar una mayor protección a las compañías en cuanto a, por ejemplo, las políticas de devoluciones.

España ya es muy dura

Ahora, el capítulo de las multas va por barrios, ya que hay países como Francia y Holanda donde la legislación es mucho más dura de la propuesta ayer por el Ejecutivo comunitario porque puede llegar hasta el 10% de la facturación. España, por su parte, contempla sanciones de entre 15.025,31 y 601.012,10 euros por infracciones muy graves de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Respecto a la propuesta para agilizar las demandas colectivas como en su día se hizo, por ejemplo, con las cláusulas suelo, Bruselas quiere que estas iniciativas las lideren organizaciones de consumidores para evitar que los grandes bufetes «hagan negocio» con estas prácticas. La legislación española, como en el caso anterior, es de las más avanzadas.

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